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l 8 de abril se cumplieron 100 a帽os del natalicio del fil贸sofo

La c贸mplice de Cioran en Pereira

Por: Juan Miguel 脕lvarez / Especial para El Espectador, Pereira (Col)

Liliana Herrera, profesora de la Universidad Tecnol贸gica, es la m谩xima experta colombiana en el rumano y se cruz贸 cartas con 茅l.

UNO: El 鈥渇il贸sofo del suicidio鈥 o el 鈥減rofeta del suicidio鈥 son las dos maneras m谩s comunes para tildar al rumano Emil Michel Cioran. Han corrido rumores que narran suicidios de gente del com煤n 鈥攗niversitarios, profesionales, transe煤ntes鈥 luego de haberlo le铆do obsesivamente. La profesora Liliana Herrera, quiz谩 la colombiana que m谩s ha estudiado a este autor, desdice los rumores: 鈥淐ualquier cosa es posible luego de leer a Cioran menos suicidarse; su escritura est谩 llena de humor, de un gran sentido del humor. Para 茅l, el suicidio es una opci贸n, es una idea que ayuda a vivir. No es m谩s. Sus preguntas tienen m谩s hondura filos贸fica que las interpretaciones sensacionalistas que se han hecho sobre su idea del suicidio鈥.

Nacido hace cien a帽os en Rasinari, diminuto pueblo al pie de los C谩rpatos en la provincia de Transilvania, a cinco horas y media en carro desde Bucarest, estudi贸 filosof铆a y public贸 su primer libro titulado En las cumbres de la desesperaci贸n a los 23 a帽os. Hijo de un sacerdote ortodoxo y una ama de casa, tuvo una hermana y un hermano. A finales de la d茅cada del 30 intercal贸 su vida entre Par铆s y Bucarest hasta que termin贸 exili谩ndose definitivamente en Francia desde 1945. A finales de la d茅cada del 40, adopt贸 el franc茅s como su lengua de escritura. Con su primer libro en el idioma de Rabelais, Breviario de podredumbre, 1949, comenz贸 a ser le铆do en el resto de Europa.

Foto: Juan M. 脕lvarez
La casa de Liliana Herrera parece un museo en memoria del fil贸sofo.

A partir de la d茅cada del 50, experiment贸 la escritura fragmentada como t茅cnica directa para concretar sus preocupaciones. Vinieron los libros de aforismos: Silogismos de amargura, Desgarradura, La tentaci贸n de existir, Del inconveniente de haber nacido, La ca铆da en el tiempo, entre varios m谩s. Y con ellos, el reconocimiento de la comunidad filos贸fica, de la academia, de los lectores de and茅n. Defendi贸 con ah铆nco el derecho a su privacidad y al ocio, a una vida estoica, primero en hoteles del barrio Latino en Par铆s y despu茅s en un sexto piso en la Rue de l鈥橭d茅on. Rechaz贸 premios y muri贸 en 1995. Su tumba, como la de Baudelaire y Sartre, est谩 en Montparnasse.

DOS: La primera vez que la profesora Liliana Herrera ley贸 a Emil Cioran ten铆a 20 a帽os. Era 1982 y llevaba la mitad de la carrera de filosof铆a cuando un amigo le prest贸 La tentaci贸n de existir. 鈥淐ioran es uno de esos autores que enamora o produce rechazo inmediatamente se lo lee鈥, dice. 鈥淵o encontr茅 muchas resonancias internas. Y as铆 como uno no tiene explicaciones para el amor, no puedo explicar por qu茅 me sedujo Cioran鈥. Sin dudarlo, escribi贸 su monograf铆a de grado sobre el rumano. 鈥淔ue un texto ingenuo por la inmediatez, pero tuvo el valor de ser uno de los primeros sino el primero que se hizo sobre Cioran en Colombia鈥.

Durante la elaboraci贸n, la profesora le envi贸 una carta a trav茅s de Gallimard, su editorial. 鈥淵o le cont茅 que estaba haciendo mi monograf铆a sobre 茅l y me respondi贸 inmediatamente un carta muy cordial dej谩ndome saber que se sent铆a contento porque lo estuvi茅ramos estudiando en esta parte del mundo. Y aunque me dijo que 茅l ya no estaba para sostener correspondencia con nadie, me permiti贸 seguirle escribiendo. Ten铆a casi 70 a帽os鈥.

La correspondencia fue larga 鈥攄urante poco menos de una d茅cada鈥 pero no fue continua 鈥攗na carta al a帽o o cada dos鈥. Paulatinamente, la profesora comenz贸 a leer cuanto libro de Cioran llegara al pa铆s en espa帽ol y en franc茅s. Para finales de la d茅cada del noventa hab铆a le铆do toda su obra, salvo los libros que expresamente por petici贸n del autor no hab铆an sido traducidos del rumano 鈥La transformaci贸n de Rumania, por ejemplo鈥.

鈥淟a mirada cr铆tica, aguda, 谩cida sobre el mundo, el humor para contarlo, fueron los elementos que a m铆 me impactaron en principio鈥, dice Herrera. 鈥淪us libros fueron moldeando mi formaci贸n intelectual y mi formaci贸n interior. No mi car谩cter, creo como Schopenhauer que el car谩cter es inmodificable. En Cioran encontr茅 un lenguaje, una forma de expresar muchas cosas que s贸lo han estado en los sentimientos. Cioran me dio a m铆 un horizonte te贸rico para expresar mi malestar y para alejarme de cualquier dogmatismo鈥.

En 2003, la profesora public贸 el libro Cioran: lo voluptuoso, lo insoluble, resultado de su tesis de doctorado en filosof铆a. 鈥溌緾u谩l es el problema de la interpretaci贸n que se hace de Cioran aqu铆?鈥, se pregunta. 鈥淧areciera que Cioran fuera un cr铆tico de todo, que no se relacionara con nada. Que simplemente fue un tipo genial, neur贸tico, esc茅ptico, como si fuera un anarquista, pero gran parte de su posici贸n tiene ra铆z en la cultura rumana, en todo lo que vivi贸 antes de llegar a Par铆s. Y Rumania es un pa铆s casi desconocido para el mundo. En Europa, sobre todo en Francia, lo han cuestionado mucho por haber simpatizado con un movimiento de ultra derecha llamado La Guardia de Hierro. Sin embargo, los rumanos tienen otra perspectiva que en este momento estamos tratando de entender. Un ejemplo de lecturas parcializadas: hace un tiempo un profesor en Bogot谩 lleg贸 a decir que era absurdo pensar que Cioran tuviera esp铆ritu religioso, cuando si hay un tema fundamental en su obra es el problema de Dios, los m铆sticos, el mal en el mundo, la concepci贸n de hombre y de naturaleza, la utop铆a, todos surgidos del problema religioso. Esto puede entenderse cuando uno entiende que Rumania es un pa铆s creyente y practicante del cristianismo ortodoxo, y se vive con mucho fervor la religiosidad; entonces, si bien Cioran no es creyente, su desencuentro con la divinidad cruza toda la obra. Sobre esto, Cioran tiene un aforismo que para m铆 ha sido muy revelador: 鈥楲谩stima que para llegar a Dios haya que pasar por la fe鈥. Sin hacer a un lado que el padre de Cioran era un pope ortodoxo y frente a su casa de infancia en Rasinari hay un templo de hace siglos鈥.

TRES: En 2004, Liliana Herrera fue a Rasinari. Aprovech贸 la invitaci贸n a dar dos conferencias sobre Cioran en Barcelona para atravesar toda Europa central en busca de la casa del fil贸sofo. 鈥淩asinari es un pueblo que se recorre a pie en diez minutos. Calles en piedra y tierra. No ha cambiado nada en 300 a帽os鈥, dice. 鈥淟a casa donde naci贸 Cioran y vivi贸 hasta los 10 a帽os es de arquitectura alemana en el periodo del Imperio Austroh煤ngaro. Sus actuales due帽os la conservan tal cual la habit贸 Cioran, aunque est谩 descuidada鈥. Sobre una pared exterior y a la vista de la gente que entra o sale de la iglesia hay una placa que dice: 鈥淓n esta casa naci贸 el escritor Emil Cioran鈥 y en la calle, un busto del autor. 鈥淓s lo 煤nico que queda all谩 del fil贸sofo鈥. Simone Bou茅, esposa de Cioran quien le sobrevivi贸 dos a帽os, dijo en una entrevista a la pintora catalana Maite Grau, que al 煤nico lugar al que le hubiera gustado regresar al escritor tras la ca铆da de la dictadura de Ceaucescu era a su pueblo natal.

En Sibiu, capital de Transilvania, donde Cioran curs贸 la secundaria, queda la Universidad Lucian Blaga. Cada a帽o, en mayo, celebran el Coloquio Internacional Emil Cioran. Al de 2005 fue invitada la profesora Liliana Herrera. 鈥淒ura tres d铆as. Aunque hay participantes alemanes, rumanos, holandeses, el coloquio se hace en franc茅s鈥, explica. 鈥淪e re煤nen unos 20 贸 30 investigadores y presentan sus avances. Pocos estudiantes asisten. M谩s bien, es un encuentro entre especialistas en Cioran鈥.

En 2005, Herrera y Alfredo Abad, uno de sus pupilos, conformaron un grupo de investigaci贸n en filosof铆a contempor谩nea. Su primer proyecto fue 鈥淐ioran y la cultura rumana鈥. Este trabajo arroj贸 la publicaci贸n de dos libros Cioran, ensayos cr铆ticos, 2008, y Cioran en perspectivas, 2009. 鈥淯no de nuestros objetivos era que el pa铆s pudiera tener acceso a bibliograf铆a en espa帽ol sobre Cioran. El primer libro, esencialmente, es una recopilaci贸n de textos de especialistas traducidos por nosotros. El segundo es una reuni贸n de ensayos m铆os y de Alfredo鈥. Otro objetivo del grupo fue organizar un encuentro anual para discutir la obra de Cioran en la Universidad Tecnol贸gica de Pereira (UTP). Han hecho tres y han contado con participaci贸n de acad茅micos europeos.

Ahora y por solicitud de su autor, el fil贸sofo rumano Ciprian Valcan, la profesora adelanta la traducci贸n de un nuevo libro. 鈥淓s un texto sobre las influencias alemanas y francesas en Cioran, que han estado presentes en Rumania desde fines del siglo XVIII鈥.

Herrera est谩 casada y es docente de la licenciatura en filosof铆a de la UTP hace 18 a帽os. En filosof铆a contempor谩nea imparte c谩tedra de Cioran y Karl Jaspers, y en filosof铆a moderna, c谩tedra de Hegel.

Vive con su marido en una casa de condominio campestre situado en la v铆a Pereira-Armenia. Su biblioteca est谩 regada por toda la casa y es famosa su vasta colecci贸n de m煤sica cl谩sica en acetato. En un rinc贸n de su estudio tiene ampliadas fotograf铆as de Rasinari y de Cioran, de su tumba en Montparnasse, no menos de sesenta t铆tulos sobre 茅l, adem谩s de su obra completa. Encima de estos anaqueles, una bandera de Rumania junto a la de Colombia.

Bebe Tuica 鈥攗n aguardiente rumano de 57 grados de alcohol hecho de ciruela silvestre鈥 y cada tanto escucha m煤sica folcl贸rica balc谩nica. Guarda las cartas que Cioran le envi贸 en una bolsa de pl谩stico dentro del caj贸n de su escritorio. 鈥淟a 煤ltima carta que recib铆 de 茅l, en 1990, fue una respuesta a una que le hab铆a enviado a prop贸sito de una entrevista en la que 茅l dec铆a que amaba el tango. Para m铆 fue una sorpresa muy grata y se lo dije. Me respondi贸 en una carta muy corta que el tango era pura melancol铆a, y que si hab铆a un sentimiento fundamental en la vida era la melancol铆a. 鈥楺uien ame el tango es mi c贸mplice鈥, me dijo鈥.

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