FUENTE: Herrera A. M. L. En torno a Cioran. Nuevos Ensayos y Perspectivas. Ponencias presentadas en el Encuentro Internacional Emil Cioran, versiones 2013-2013. Pereira, UTP, 2014.

Introducción al texto de M. Liliana Herrera

Se puede constatar muchos paralelos entre el fil√≥sofo rumano-franc√©s Emil Cioran (1911-1995) y el poeta colombiano H√©ctor Escobar Guti√©rrez (1941-2014), y tambi√©n significativas diferencias. Afinidades: el esp√≠ritu iconoclasta y transgresor, el gusto de la herej√≠a, la pasi√≥n de los abismos y de las cimas, la lucidez luciferina (¬°un pleonasmo!), la iron√≠a y el sentido de humor corrosivo, la la pulsi√≥n m√≠stica, la conciencia atormentada por el mal, el vigor de un verbo pulsante llevado al extremo, a las fronteras entre la vida y la muerte, entre el ser y el no-ser, entre la claridad y las tinieblas. Divergencias: mientras Cioran se ejercit√≥ en la duda esc√©ptica, y en el arte de la ‚Äúfrivolidad‚ÄĚ (principio est√©tico-√©tico basado en una superficialidad diletante), negando toda creencia definida y definitiva, y evitando a toda costa profundizarse, especializarse sea en lo que sea, H√©ctor fue conocido, por aquellos que le frecuentaron (y frecuentan), por una profesi√≥n de fe satanista incrementada por variadas doctrinas esot√©ricas y ocultistas, que el poeta tomaba muy en serio y estudiaba/practicaba con minuciosidad. Sin embargo, aparte las adhesiones y elecciones personales, no se podr√≠a dejar de apreciar la poes√≠a estruendosa y sublime de ese poeta maldito, su creaci√≥n po√©tica que va m√°s all√° de toda doctrina determinada y alcanza una universalidad accesible a todos los esp√≠ritus sensibles al arte profundamente vivo de la palabra.

Cioran no pudo conocer ese poeta terrible y delicioso cuya obra es turbadora y encantadora a la vez. Uno puede imaginar qu√© impresi√≥n habr√≠a tenido el autor rumano del llamado ‚ÄúPapa Negro‚ÄĚ. H√©ctor, de su parte, conoci√≥ la obra de Cioran en los a√Īos 80 gracias a la autora del ensayo que sigue: la fil√≥sofa M. Liliana Herrera A., catedr√°tica del departamento de Filosof√≠a de la Universidad Tecnol√≥gica de Pereira (UTP), en Colombia, y gestora del Encuentro Internacional Emil Cioran, coloquio que se realiza anualmente en la misma ciudad, y que, en octubre de este a√Īo (2014), ha alcanzado su s√©ptima edici√≥n. Coincidencias del destino, o del acaso: H√©ctor, lector asiduo de Cioran, estuvo presente en la primera edici√≥n del coloquio, del cual particip√≥ con un homenaje po√©tica al pensador rumano; fallecer√≠a siete a√Īos despu√©s, en un s√°bado (18/10/2014) que coincidir√≠a con uno de los d√≠as en los que se ha realizado el coloquio. Ha sido cremado el d√≠a siguiente, en un tradicional cementerio de Pereira, con derecho a un cortejo sat√°nico promovido por sus amigos y apreciadores. Todo eso ha dado que hablar en la prensa colombiana. H√©ctor ha dejado una viuda (Soley Salazar) pero ning√ļn hijo, como Cioran (quien vivi√≥ toda su vida en Francia en la compa√Ī√≠a de Simone Bou√©). Entre sus libros se cuentan Antolog√≠a inicial (1983); Testimonios malditos (1985); Cosmogon√≠as (1985); Estetas y heresiarcas (1987); El libro de los cuatro elementos (1991), El punto y la esfera (2004), entre outros.

‚ÄúTengo un pacto con el Diablo‚ÄĚ
Héctor Escobar Gutiérrez

‚Äú¬ŅQu√© auxilio puede ofrecer la religi√≥n al creyente
decepcionado por Dios y por el Diablo?‚ÄĚ
Cioran

‚ÄúNo tengo necesidad de arrepentirme puesto que lo que yo he hecho siempre lo he hecho a conciencia y el arrepentimiento surge cuando existe una contradicci√≥n entre la forma de ser y la manera de pensar‚ÄĚ, declar√≥ H√©ctor en una entrevista al peri√≥dico pereirano La Tarde. Resulta improbable que Cioran profiriera semejante frase, √©l quien afirmaba la contradicci√≥n como un rasgo indisociable de su ser. Para Cioran, conciencia es sin√≥nimo de fatalidad, una enfermedad transcendental en el medio de la letargia inmanente de la naturaleza inconsciente. ‚ÄúLa inconsciencia es el secreto, el ¬ęprincipio de la vida¬Ľ… Es el √ļnico recurso contra el yo, contra el mal de estar individualizado, contra el efecto debilitante de la conciencia, estado tan temible, tan duro de enfrentar que s√≥lo deber√≠a estar reservado a los atletas.‚ÄĚ (El inconveniente de haber nacido) Cioran es un esp√≠ritu desgarrado por tendencias contradictorias, por la fatalidad de un desacuerdo interior nunca remediado, por la inaptitud a alcanzar una s√≠ntesis de los elementos dispersos que constituyen su existencia. ‚Äú¬ŅPor qu√© no podr√≠a yo compararme a los mayores santos? ¬ŅAcaso he derrochado menos locura para salvaguardar mis contradicciones que la derrochada por ellos para superar las suyas?‚ÄĚ (Silogismos de la amargura) √Čl afirmo en una entrevista: ‚ÄúLa contradicci√≥n forma parte de mi naturaleza y, en el fondo, la de todo el mundo.‚ÄĚ (Entretiens) Sujeto a una consciencia perpetuamente corro√≠da por la duda pero, al mismo tiempo, dotado de una pasi√≥n org√°nica por el absoluto, Cioran no alcanz√≥ a encontrar en Sat√°n el sentido que H√©ctor, de su parte, ha encontrado. Pese a sus diferencias, sobresalen las afinidades electivas esenciales: la elecci√≥n por una vida al margen, por una libertad radical e intransigente que bordea el vac√≠o y apunta al estatuto del monstruo, del r√©probo excluido de la Humanidad, el rechazo de la celebridad (esa humillaci√≥n entra√Īada en el reconocimiento p√ļblico y en el fracaso que consiste en ‚Äúser comprendido‚ÄĚ); por fin, una vida dedicada al arte de la palabra viva y vivida, es decir, a una pr√°ctica de la escritura que es indisociable de una pr√°ctica de vida: una creaci√≥n literaria (po√©tica para uno, afor√≠stica-ensay√≠stica para el otro) que es, al final de cuentas, su raz√≥n com√ļn de ser (y de no ser). No hay nadie mejor para presentar el hereje H√©ctor Escobar Guti√©rrez, y sus paralelos con Cioran, que la especialista cioraniana M. Liliana Herrera A., quien tuvo el privilegio de conocer personalmente el artista. Una muy buena lectura!

Rodrigo In√°cio Ribeiro S√° Menezes (05/11/2014)

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UNA ALUSIVA CIORANIANA[1]

Por M. L. Herrera A.
Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia)

Cioran: … La libertad (…), no tener obligaciones ni responsabilidades, hacer sólo lo que quiero, no tener horarios, no escribir más que sobre las cosas que me interesan. Y no tener más objetivos que ésos.
Liiceanu: ¬ŅY √©se es el √ļnico √©xito del que se enorgullece? ¬ŅHaber hecho s√≥lo lo que ha querido?
Cioran: ¬°√Čso no est√° nada mal!

Entrevista con Cioran

Héctor Escobar Gutiérrez
Héctor Escobar Gutiérrez

El libro de sonetos intitulado Breviario de sonetos en torno a Cioran[2]¬†constituye uno de los √ļltimos trabajos de H√©ctor Escobar Guti√©rrez y hasta el momento conocido s√≥lo¬† por algunos amigos. La ocasi√≥n para su creaci√≥n fue el Primer Encuentro Internacional Emil Cioran, proyecto cultural para la ciudad del cual he sido gestora. Con el apoyo de la Universidad Tecnol√≥gica de Pereira y de la sede cultural del Banco de la Rep√ļblica, se inaugur√≥ este Encuentro cuyo¬† motivo central fue el lanzamiento del libro Cioran: ensayos cr√≠ticos[3]. Uno de los invitados fue el poeta, quien ha sido un entusiasta lector de Cioran desde los a√Īos 80 cuando, en una de las¬† tertulias literarias que se ofrec√≠an en su casa, le di a conocer Breviario de Podredumbre. Desde ese memorable d√≠a, Cioran no falt√≥ en su lista de libros de cabecera, entre los que, por supuesto, ten√≠an una relevancia de primer orden los poetas malditos, los tratados de Demonolog√≠a y aquellos¬† que le permitieron profundizar¬† en la interpretaci√≥n del Tarot. As√≠, pues, para la inauguraci√≥n de nuestro evento, y en un arrebato l√≠rico, H√©ctor Escobar escribi√≥ en tres d√≠as este homenaje al fil√≥sofo.¬† Cioran ‚Äďcreo-, fue un b√°lsamo esc√©ptico frente al aspecto cabal√≠stico, concupiscente y tenebroso del mundo del Mal√©fico Poeta.

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Actualmente, son pocas las obras de arte que se encuentran tan estrechamente ligadas a las vidas de sus creadores como las de Cioran y Héctor Escobar Gutiérrez… Pero ellos no son de la misma estirpe. Hay gustos  personales que nos acercan a un autor y en nuestra formación y educación intelectual y existencial se pueden encontrar paralelos y coincidencias respecto a la valoración sentimental y teórica de nuestra condición humana.

Cioran es un rumano; con más precisión, es un autor rumano-francés, uno de los pocos herederos legítimos de la tradición moralista francesa en lo que ha género y actitud pesimista se refiere. Héctor Escobar Gutiérrez es, en esencia, un poeta, y un poeta de la herejía, quien con lucidez y fino humor (rasgos en los que coincide con Cioran) ha llevado al paroxismo su lírica y conversación, las dos igual de profanadoras y deslumbrantes.

¬ŅEn qu√© aspectos pueden coincidir dos esp√≠ritus de tan diferentes culturas y talantes morales, como lo son el pensador pesimista y perezoso rumano-franc√©s y el alucinado poeta pereirano?

Las primeras l√≠neas de Breviario de Podredumbre sedujeron al poeta de manera inmediata. Incorpor√≥ a Cioran en su vida como una lectura permanente por lo estimulante que sus aforismos resultan y por el gozo intelectual que nos produce la lectura de¬† un buen libro, tr√°tese de ciencia, filosof√≠a, poes√≠a, ensayo o novela. En el caso de la lectura del moralista que lleva a cabo el poeta, el gozo es m√°s que est√©tico porque, como lo afirm√≥ alg√ļn Cardenal, es imposible no darle la raz√≥n a Cioran en su negro juicio sobre la condici√≥n humana. He aqu√≠ un ejemplo del regocijo que el esp√≠ritu produce al esp√≠ritu:

A los amigos de Cioran

Este es el canto, amigos, el verseo,
el pertinaz clangor de mis poemas;
de mis rimas que son como anatemas
o como un astro negro en su apogeo.

Lejos de mí las mieles del enteo,
ahora del ser me hieren sus dilemas;
las voces iracundas, las blasfemas
las que en el alma hurgan sin rodeo.

Aquellas que Cioran tanto exaltaba,
y a las cuales su espíritu les daba
esa hondura en francés intraducible.

Este ingenio, este estilo aquilatado,
y que a decir verdad nos ha enviciado
a vosotros y a mí por lo inasible.

Cuando nos enamoramos de un autor ello se debe, entre otras cosas,¬† a las resonancias espirituales que experimentamos. Entonces, contemporanizamos en alg√ļn sentido con √©se que nos habla desde el pasado o en el presente, y creemos entender y compartir su sentimiento acerca de nuestra rara existencia. El sentimiento del mal de vivir es el motivo de estos poemas cioranianos. No me refiero a las configuraciones que el Mal adquiere en la obra -y vida- del poeta Escobar[4]. Hablo exclusivamente de la perplejidad que se experimenta frente al absurdo de ser hombres, de estar arrojados en un mundo de sufrimiento, dolor y alegr√≠as fallidas, perplejidad que en Cioran podemos denominar como su¬† antropolog√≠a tr√°gica, y en el poeta como su l√≠rica metaf√≠sica. El dolor de vivir, lo que m√°s somos nosotros mismos, dir√≠a Cioran, es cantado en encendida pero rigurosa pasi√≥n en¬† estos versos del poeta dedicados al pensador.

Recordaciones

A través de estos raptos cioranianos,
pienso la vida de hoy, en la pasada,
en mi anterior vivencia aborrascada…
en el hoy y el ma√Īana, d√≠as insanos.

Y me hurgo por dentro con la manos
-verdugo de  mí mismo, de mi nada-
hasta ver a la sombra agazapada
mirarme con rencor, ojos tiranos.

Y presiento un pavor, el de la muerte,
consumir el rescoldo de mi suerte,
lo que queda de mi alma, ruin ceniza.

Vestigios esparcidos en el aire,
mientras hace la sombra su desaire
con ese mohín, que estigmatiza

Otro paralelo que es evidente para quien conozca las obras de Cioran y de Escobar, es el estilo, aunque se trate de dos g√©neros diferentes: soneto y¬† aforismo. Este paralelo es leg√≠timo¬† en el sentido de la elecci√≥n que hicieron del g√©nero y la intencionalidad que acompa√Ī√≥ dicha elecci√≥n. Cioran no cohonest√≥ con su √©poca. Su estatus fue el de exiliado. Eligi√≥ un tipo escritural espec√≠fico poco practicado, y una lengua ‚Äďel franc√©s del siglo XVIII- los cuales apropi√≥ y transform√≥ de tal manera que dio lugar a una cierta renovaci√≥n estil√≠stica. Por su parte, el poeta, renunciando a la tentaci√≥n del verso libre (acechado siempre por el peligro de su aparente facilidad), eligi√≥ el soneto para cuya exigente construcci√≥n utiliz√≥ voces en desuso o arcaicas que hacen de su poes√≠a una creaci√≥n¬† parad√≥jicamente contempor√°nea.

In Memoriam

Es sin duda Cioran el heresiarca
de este mundo convulso, postmoderno;
de este mundo que es símil del infierno
y en el cual reina imp√°vida la parca.

El caos y la crisis su obra abarca
porque el desastre ha sido y es eterno;
por eso él -ni adalid, ni subalterno-
es del pensar an√°rquico el patriarca.

El sin par, el sarc√°stico, el rotundo,
el que observa la vida en lo profundo,
con el ojo de un místico extraviado.

Brindo a él estos versos en memoria,
para exaltar la ascesis perentoria
de ese su estilo crítico y crispado.

Pero hay un hecho particularmente notable. Cioran y este poeta nuestro, construyeron obra y vida al ritmo de sus respectivas b√ļsquedas de la libertad. Y han pagado su costo. En estos personajes, la libertad no se limita ni a la denuncia imp√≠a desde la pluma, de la condici√≥n humana, ni a la transgresi√≥n te√≥rica de la moral que le toc√≥ en suerte al poeta. La libertad es un verdadero ejercicio; en √©l se rompen los lazos institucionales de un oficio, de una determinada forma de pensar, de actuar y de vivir. Ser libre-pensador es una tarea que el mismo √©tablissement acad√©mico y pol√≠tico promueve en aquellos que c√≥modamente hacen parte de √©l. Pero, ser un aut√©ntico libre-pensador es una tarea marginal y del todo heroica‚Ķ En una de las cartas que recib√≠ de Cioran, √©l afirmaba: he tenido la suerte de no ejercer ning√ļn oficio. Esta suerte, su alto costo personal, la dignidad¬† y orgullo que conlleva, tambi√©n la ha tenido H√©ctor Escobar Guti√©rrez.

Lo definitivo

Calle la voz la √ļltima palabra,
que no escuche el oído la primera;
porque son la inicial y la postrera,
el sinuoso y confuso abracadabra.

Olvide el alma entonces lo que sabe,
lo que cree saber, o lo que niega.
¬ŅO es que no ha visto su mirada ciega,
que en el vacío del ser hasta Dios cabe?

H√ļndase el hombre en pozos de negrura
-en tumba o catacumba o sepultura-
pues muriendo ha vivido entre los muertos.

Caiga al fin el telón de sombra espesa,
que otra vida no habr√°: nadie regresa
a trajinar de nuevo estos desiertos.

Todos los derechos reservados a M. Liliana Herrera A. y Héctor Escobar Gutiérrez

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[1] Texto publicado en Herrera A. M. L. En torno a Cioran. Nuevos Ensayos y Perspectivas. Ponencias presentadas en el Encuentro Internacional Emil Cioran, versiones 2013-2013. Pereira, UTP, 2014.

[2] Este Breviario está constituido por tres partes y cada una se compone de 11 sonetos : paradoja, causticidad y reacción, además de un epílogo que consta de dos sonetos más. Tres de ellos fueron publicados en Herrera A. M. L., y Abad T. Alfredo, Compilación, Encuentro Internacional Emil Cioran, 2008-2011,Pereira UTP.

[3] Herrera, M. L.,  Abad T. Alfredo. Cioran: ensayos críticos. Pereira, U. T. P. 2008.

[4] Remitimos al lector que quiera ampliar sobre la Poética y el Mal en Héctor Escobar Gutiérrez,  al estudio de O. K. Vanegas Vásquez La estética de la herejía,  Pereira, U. T. P., 2007.