Entrevista a M. Liliana Herrera: la recepción de Cioran en Colombia y otros temas [Esp]

M. Liliana Herrera Alzate cursó sus estudios de Maestría  (1.989) y Doctorado en Filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana (Bogota, 2001). Profesora titular en la Universidad Tecnológica de Pereira. Entre sus libros publicados figuran: Cioran: aproximaciones (1994); Cioran, lo voluptuoso lo insoluble (2003); Cioran, ensayos críticos (Traductora y compiladora con A. Abad T., 2008). Cioran en perspectivas (en coautoría con A. Abad T., 2009);  Compilación: Encuentro Internacional  Emil Cioran 2008-2011 (en coautoría con Alfredo Abad T, 2012); En torno a Cioran,  Nuevos ensayos y perspectivas (2014; segundo volumen de las ponencias presentadas en las ediciones 2012, 2013 de dicho Encuentro). Ha publicado además diferentes ensayos sobre temas filosóficos y literarios en revistas nacionales e internacionales. Es la gestora y directora del Encuentro Internacional Emil Cioran, realizado en la Universidad Tecnológica de Pereira. 

EMCioran/Br: Estimada profesora Liliana Herrera, inicialmente me gustaría agradecerle, en nombre del Portal E.M. Cioran/Br y sus visitantes, lectores de Cioran, por la generosidad de concedernos esta entrevista. Es un honor y un privilegio acceder a la perspectiva personal y crítica de una especialista en este autor que es un interés común de todos nosotros.
En primer lugar, no se podría dejar de mencionar el Encuentro Internacional Emil Cioran que se realiza anualmente en la ciudad colombiana de Pereira, que ha alcanzado su séptima edición en 2014 y del cual usted es la gestora. Se trata efectivamente de un exitoso encuentro y uno de los pocos eventos académicos regulares en todo el mundo dedicado a discutir y divulgar la obra del pensador rumano. ¿Puede contarnos cómo surgió el Encuentro Internacional Emil Cioran?¿Cómo ha sido posible realizar y mantener un evento académico sobre un pensador tan marginal y además tan anti-académico como Cioran? ¿En su opinión, qué ha cambiado desde la primera edición? ¿Qué espera usted del futuro del Encuentro Internacional Emil Cioran?

M.L.H.A.: El Encuentro Internacional se originó en un Proyecto que el grupo de Investigación en Filosofía Contemporánea que yo dirijo presentó a la Universidad Tecnológica de Pereira. Con el profesor Alfredo Abad, desarrollamos el tema, y uno de sus resultados fue este evento. La primera edición del Encuentro se realizó en octubre del año 2007. El invitado internacional en esa ocasión fue el profesor Ger Groot de la Universidad de Rotterdam.  Las primeras ediciones del evento, inicialmente,  giraron en torno al pensamiento de Cioran y a las relaciones filosofía-literatura, línea en la que bien puede ubicarse la obra de Cioran. Los objetivos, pues, eran tres: dar a conocer a la comunidad filosófica y literaria de nuestro país los  trabajos que sobre el autor rumano francés estaban realizando los especialistas cioranianos, principalmente rumanos, franceses y españoles. Segundo, divulgar la cultura rumana que en nuestro medio es casi desconocida. Finalmente, plantear algunas  cuestiones más amplias concernientes a la discusión filosofía y literatura, tema que viene ganando terreno académico dentro de la comunidad filosófica y literaria internacional en los últimos años.
Sin embargo, y dadas ciertas  características de nuestra universidad y nuestra región, el Encuentro se empezó a perfilar como un proyecto de mayor envergadura: de ser académico, se ha ido convirtiendo en un proyecto cultural de la Universidad para la ciudad y la región y que está logrando posicionarse a nivel nacional e internacional por ser uno de los pocos que tienen como tema principal a Cioran (aparte, claro está, del Coloquio Internacional Emil Cioran que se realiza anualmente en Sibiu, Rumania).
Pero nuestro evento ha tenido desde sus inicios características específicas que lo diferencian del que  se realiza en Sibiu y que está dirigido a los especialistas. No es una réplica suya y no puede serlo. En resumen: debido al creciente interés que en nuestro evento ha mostrado el público regional y nacional, hemos ampliado los tres objetivos mencionados antes: respecto al primero, estamos promoviendo  el pensamiento de Cioran y los estudios que sobre él se están desarrollando entre un público no sólo universitario que se desenvuelve en el campo de la filosofía y de la literatura, sino entre uno mucho más amplio  que incluye estudiantes de educación media, además de otro público que lleva a cabo su actividad intelectual en privado, al margen de la universidad o entre los reducidos círculos intelectuales más o menos conocidos en nuestra ciudad. Esto explica que nuestro coloquio sea itinerante: en las siete ediciones del evento, las conferencias de nuestros invitados internacionales se han dictado no sólo en la Universidad Tecnológica de Pereira sino también en otras universidades de la región, en Salas Culturales, en un colegio público de educación media, y en pequeñas ciudades cercanas a Pereira. El público, pues es muy heterogéneo. El objetivo  acerca de  dar a conocer la cultura rumana (mitos, historia, escritores, música) se ha mantenido. Finalmente, hemos ampliado las temáticas concernientes a las relaciones filosofía-literatura-arte y sociedad que incluyen problemáticas de actualidad. De esta manera, nuestro público, filosófico, estudiantil o sencillamente lector, puede escuchar o leer en las Memorias que hemos publicado,  temas relativos a estos ámbitos.

EMCioran/Br:¿Qué puede decirnos sobre la recepción de Cioran y el alcance de su obra en Colombia? ¿Cuándo empezó a ser leído, y por quienes? ¿Se puede decir que existe allá una tradición de estudios críticos sobre el pensador rumano? En Brasil, él es en gran medida rechazado por los intelectuales y los medios académicos, los cuales se rehúsan a reconocer la seriedad y al la consistencia filosófica de su pensamiento; es además muy poco leído por el gran público, la mayoría de las veces de manera superficial y abusivamente vinculado a Nietzsche, como si el rumano no fuera sino un continuador de la filosofía nietzscheana (tesis sostenida por Susan Sontag, por ejemplo); también suele ser frecuentemente utilizado por cierta militancia ateística cientificista como argumento de autoridad para darle peso a su causa ideológica, lo que resulta ignorar la profunda dimensión mística y metafísica entrañada en el pensamiento cioraniano. ¿Suele suceder lo mismo en Colombia?

M.L.H.A.: Sí. La historia de la recepción de la obra de Cioran en Colombia ha sido más o menos la misma que la de Brasil. Cioran se empezó a conocer hacia finales de los años 70. Eran pocos los libros en español que llegaban al país en esa época. Fue leído inicialmente por un pequeño círculo de intelectuales críticos de la academia, aunque algunos vinculados a ella. Las lecturas sobre el pensador  que se llevaban a cabo estaban influenciadas por las de los poetas malditos o cierta literatura pesimista. Un poco más tarde, los comentarios que se podían encontrar sobre Cioran lo vincularon abiertamente a Nietzsche y a una posición ateísta que niega o ignora, como bien lo dice usted, la dimensión mística, religiosa pero combativa (más allá y sobre cualquier institución de esa índole) del pensamiento cioraniano. Esta imagen fue promovida incluso por profesores universitarios de tendencia nietzscheana hacia finales de los años 80. Pero, respecto a la academia en general, el autor era casi desconocido en el medio; y aquellos que tenían noticias superficiales de él lo rechazaron. De alguna manera, este rechazo subsiste pero en una medida menos intensa. A partir de la década del dos mil, Cioran ha sido más conocido dentro del ambiente intelectual universitario y extraacadémico. Desde el 2007, estamos aportando a las universidades y bibliotecas del país una bibliografía cioraniana a la que no se tenía acceso y  que consiste en publicaciones de traducciones de algunos trabajos realizados por especialistas extranjeros y otros consignados en las Memorias del Encuentro. En el programa de Filosofía de la UTP hemos introducido en varias ocasiones, en la cátedra de Filosofía Contemporánea, un seminario sobre el pensador rumano-francés. Nuestros grupos de investigación, por su parte publican sus trabajos concernientes a algunas problemáticas que la obra presenta. No obstante, Cioran sigue siendo marginal; no es para la gran masa, y esto, de alguna manera, es un alivio.

EMCioran/Br:A Cioran le gustaba definirse como un “pensador privado”. Su obra no está hecha para las masas, para uso público de las colectividades, sino que es una obra intimista y profundamente personal, dirigida a las consciencias individuales. En el documental Apocalipsa dupa Cioran (“El Apocalipsis según Cioran”) se refieren a él como ein Geheimtipp für Kenner, es decir, “una indicación secreta para conocedores”. Dicho esto, una cuestión altamente interesante sería particularmente su relación intelectual con Cioran: ¿cuándo y cómo ha conocido su obra? ¿Qué le ha atraído en él, en su pensamiento? Sus estudios académicos se han centrado en la obra cioraniana, y además su maestría y su doctorado fueron dedicados a la investigación del pensamiento de Cioran, de los cuales resultaron dos libros sobre él. ¿Qué significa Cioran para usted?

M.L.H.A.: El hecho de que sea un pensador privado del que no se podría hacer uso colectivo y que no podría ser vinculado o utilizado por ninguna clase de ideología ya que la misma naturaleza de la obra lo impide, es lo que la protege de la trivialización de las modas literarias o de sectas de adeptos. Obviamente, hay lectores que utilizan dos o tres aforismos o algunos títulos para apoyar posturas intelectuales o éticamente irresponsables. Pero no dejan de ser casos intrascendentes. Acertadamente lo afirma usted: Cioran logra tener un lugar privilegiado en las conciencias individuales, en la intimidad y sensibilidad  de una  existencia. Leí a Cioran por primera vez cuando cursaba mis estudios de pregrado en filosofía. Usted conoce bien esa experiencia: el impacto, la sorpresa, la aprobación inmediata de sus afirmaciones, y quizá el consuelo esencial que es su obra para el alma. Cioran dice (y lo corroboró en una entrevista) las cosas que todo hombre más o menos lúcido o realista (en un sentido existencial) siente pero que no se atreve a expresar porque no tiene las palabras, el talento o la valentía para hacerlo. Y esto explica -sin necesidad de ir más lejos en busca de argumentos o explicaciones- la importancia que en la vida personal adquiere una obra como la de Cioran. Realicé mi trabajo de grado principalmente sobre dos temas: el suicidio y la crítica a la filosofía. Mi trabajo de maestría tuvo otro rumbo, pero en el de doctorado volví a retomar su obra. Debo aclarar que aún en ese momento en Colombia no había acceso a los estudios que sobre él  se venían realizando en Europa Central o Europa del Este. Así que mis  trabajos fueron  en gran medida intuitivos. No me considero especialista en Cioran, y aunque me considerara, en realidad no lo soy. Más bien soy una divulgadora de su obra. Creo que tiene razón en su crítica sobre la historia y la condición humanas. Su humor negro, hereje, es un bálsamo. Jaspers dijo que algunas seres son la “excepción”; nosotros no lo somos ni podríamos intentar imitar “la excepción”. Pero sí es posible establecer (utilizando otros términos de Jaspers)  una especie de “comunicación amorosa” con aquellos que lo son, y a su lado buscar el propio camino hacia sí mismo.

EMCioran/Br: Como se sabe por una entrevista al periódico colombiano El espectador, usted es una de las personas que han tenido el privilegio de tener correspondencia con el pensador rumano. ¿Cómo empezó ese intercambio epistolar? ¿Qué paralelos se podría establecer entre el autor de los libros que leemos y el interlocutor epistolar? ¿El Cioran de las cartas es distinto del Cioran escritor?

M.L.H.A.: Tengo entendido que él sostuvo correspondencia con  una buena cantidad de personas. Efectivamente, para mí, fue un privilegio. Cuando inicié mi trabajo de pregrado se me ocurrió escribirle una carta a la casa Gallimard. Y con gran sorpresa recibí una respuesta. El intercambio epistolar fue esporádico,  pero transcurrió en un lapso de 10 años. Se sabe que uno de los autores que han unido vida y obra es Cioran. En las cartas conserva el mismo “tono” que muestra en los libros. Por supuesto, son cartas breves,  personales donde no se desarrolla ningún tema. Pero uno tiene la certeza que está frente al mismo temperamento, al mismo sentimiento de la existencia al mismo talento que exhibe en sus libros. Sin embargo, en las cartas se evidencia claramente a un ser de gran amabilidad y calidez.

EMCioran/Br: La continuidad y la discontinuidad entre la obra rumana y la obra francesa de Cioran suele ser muy discutidas. ¿Qué relación ve usted entre sus escritos de juventud en Rumania y sus escritos de madurez en Francia? ¿Es justo hablar de una ruptura entre los dos periodos, o sería razonable relativizar dicha ruptura?

M.L.H.A.: La relativización es la opción correcta. Hay continuidades y discontinuidades temáticas y estilísticas. No obstante existe un “fondo idéntico”. Me refiero con esto al espíritu que anima los dos momentos de la obra: el escepticismo a pesar de ciertas veleidades juveniles, la lucha con Dios que sólo pudo atenuar el cansancio que traen los años, un estilo escritural intenso y apasionado, depurado por la disciplina que le impuso otra lengua…en fin.  Uno de los estudios que profundiza este tema es el del rumano Ciprian Valcan y que, a mi juicio, es de obligada lectura para los estudiosos cioranianos.

EMCioran/Br: Es razonable decir que el siglo veinte no ha conocido ninguna figura intelectual más controvertida, más indefinible, más enigmática que Cioran. Además es un pensador muy reciente cuya tradición crítica no está todavía establecida, consolidada; a cada año se descubren nuevos datos y se revelan informaciones inéditas sobre él, incluso libros que él escribió pero no publicó mientras vivió (como Razne, publicado recientemente en Rumania). La cantidad de interpretaciones distintas de Cioran es proporcional a la cantidad de sus intérpretes. Como Nietzsche en el siglo diecinueve, Cioran es un autor extemporáneo en el siglo veinte. ¿Qué piensa usted sobre el futuro de la crítica cioraniana en el mundo? ¿Le parece que Cioran va a ser más bien acogido por las generaciones futuras, académicas y extra-académicas?

M.L.H.A.: Cioran fue un visionario; una especie de H. G. Wells (aunque sé muy bien que puede parecer absurda la comparación…). Los cioranianos seguirán escribiendo; la obra de Cioran, por ser auténtica, sincera, podrá perdurar;  y el mundo seguirá su destino implacable.

EMCioran/Br:Para concluir: ¿hay un libro de Cioran que sea especialmente significativo para usted, o más de uno? Lo mismo con los aforismos cioranianos…

M.L.H.A.: Uno de los libros que permite acercarse a su pensamiento en contexto es el de “Entretiens”, y es una buena iniciación para todo aquél que quiera empezar  a estudiarlo con seriedad. Como uno de los temas que más me ha inquietado de Cioran es el de su atormentada religiosidad, me interesan mucho los libros de la época rumana. Además, el aliento poético que tienen los hacen más apasionados, más dramáticos (por ejemplo, los textos que se pueden llamar oraciones blasfemas). Pero es difícil hablar de uno o dos libros o aforismos preferidos. En este caso, no se puede elegir, salvo por las problemáticas que sean de interés del estudioso.

EMCioran/Br: Profesora M. Liliana, le agradezco una vez más, en nombre de los lectores de Cioran, por la generosidad de darnos esta entrevista.

© Portal EMCioran/Br; M. Liliana Herrera A.
São Paulo – Pereira, 24/11/2014

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