Homenaje: “Cioran o la voz de la conciencia”

EL TIEMPO, 21/06/1995

La muerte fue una reiteraci√≥n en la escritura del fil√≥sofo rumano Emile Mihai Cioran, quien muri√≥ ayer en Par√≠s a los 84 a√Īos, v√≠ctima de la enfermedad de alzheimer.

Este es un luto para quienes siguieron sus obras, especialmente los jóvenes, que encontraron en sus desesperados aforismos las respuestas a muchas inquietudes de la existencia.

El fil√≥sofo rumano de expresi√≥n francesa se hab√≠a convertido en los √ļltimos a√Īos de su vida no s√≥lo en un √≠dolo de los j√≥venes estudiantes en el mundo entero, sino en un personaje novelesco muy europeo, a quien todos quer√≠an ir a visitar en su buhardilla del barrio latino.

Escuche usted, yo no soy fil√≥sofo. Hice estudios de filosof√≠a en mi juventud, pero abandon√© r√°pidamente toda idea de lanzarme a la ense√Īanza. No soy m√°s que un pensador privado, trato de hablar de lo que he vivido, de mis experiencias personales , declar√≥ en 1988 en una entrevista con el fil√≥sofo argentino Luis Jorge Jalfen.

Nacido en 1911 en la localidad rumana de Rasinari, E. M. Cioran llegó en 1937 a París, y desde entonces se quedó allí para siempre, salvo en los largos paseos en bicicleta que hizo por las costas del sur de Francia después de la segunda guerra mundial.

La obra de Cioran es una larga y dolorosa meditaci√≥n sobre el vac√≠o y la nada . Escribi√≥ siempre en franc√©s, lengua que utiliz√≥ con una precisi√≥n que a√ļn sorprende y deslumbra a los propios franceses (los cr√≠ticos lo consideran, junto a Valery, el m√°s importante prosista en esa lengua de este siglo). Escribo una prosa exange, no es un lenguaje directo. Jam√°s habr√≠a podido escribir una novela. Y la lengua francesa me gusta justamente porque es una lengua para juristas y l√≥gicos , dijo.

Canoso, amante de Bach, fino, ir√≥nico, sonriente, el rumano gustaba de la compa√Ī√≠a de los j√≥venes, a quienes no daba consejos acerca de c√≥mo vivir, pero a quienes consolaba con sus libros y su conversaci√≥n, reconociendo que cada d√≠a es m√°s dif√≠cil dedicarse a pensar, a leer y a escribir. Y es que no puedo hablar de lo que me afecta en lo mas profundo -a√Īad√≠a- si no es a solas con alguien: ese momento en que dos soledades pueden comunicarse .

Respecto de su vida, el fil√≥sofo rumano narr√≥ en varias ocasiones que a los 20 a√Īos ya hab√≠a perdido todas las ilusiones y que su destino ya estaba sellado. Despu√©s, solo se reafirm√≥ en su visi√≥n de las cosas.

No todo el mundo tiene la suerte de morir joven. Escribir, por poco que sea, me ayud√≥ a pasar de un a√Īo a otro, pues cuando uno expresa sus obsesiones √©stas se debilitan y en parte quedan superadas. Estoy seguro de que si no hubiera emborronado papel me habr√≠a matado hace mucho. Escribir es un alivio extraordinario , le dijo al fil√≥sofo espa√Īol Fernando Savater en 1977.

Nada y as√≠ sea Si Albert Camus asegur√≥ que el √ļnico problema filos√≥fico que val√≠a la pena ser planteado es el del suicidio, Cioran (en cierta medida un anti-Camus), considerado como alguien muy pesimista, salv√≥ a varias personas de la autoeliminaci√≥n provoc√°ndoles la risa, convencido como estaba de que si uno es capaz de re√≠rse no debe desaparecer as√≠ como as√≠.

Adem√°s del tema del fracaso, otro de los principales motores de la obra de Cioran fue el aburrimiento, el tedio, el hast√≠o. Con los a√Īos el aburrimiento ha aumentado, este aburrimiento sin fondo. Mi madre, que fue la esposa de un sacerdote, me dijo una vez algo que jam√°s olvid√©: si hubiera podido prever tus sufrimientos interiores, no te habr√≠a dado a luz. Esa frase me hizo mucho bien , confes√≥.

Ir√≥nico, esc√©ptico, sarc√°stico y febril denunciador de la miseria humana, habl√≥ de la inutilidad de escribir y public√≥ mas de quince libros, entre estos El inconveniente de haber nacido, En las cimas de la desesperaci√≥n, Breviario de podredumbre, Silogismos de la amargura, La tentaci√≥n de existir, En las cumbres de la desesperanza (fue su primer libro, 1933) El libro de los enga√Īos, De las l√°grimas y de los santos, Historia y utop√≠a, La ca√≠da en el tiempo y Desgarradura.

Fernando Savater tradujo su obra del franc√©s, lo que sirvi√≥ para introducir sus acerados aforismos en el √°mbito hispanoamericano. Sin embargo, Cioran en los √ļltimos a√Īos hab√≠a dejado de escribir. Seg√ļn explic√≥ a un amigo rumano, siento una disminuci√≥n, una baja de intensidad y, por otra parte, todo el mundo escribe libros y eso me termina de asquear .

Cioran dec√≠a que su inclinaci√≥n por la filosof√≠a surgi√≥ en las largas y terribles noches de sus insomnios a los 20 a√Īos, cuando lo √ļnico que lo consolaba era la compa√Ī√≠a de alguna mujer en un cabaret.

No forj√≥ en sus libros sistema de pensamiento alguno, gustaba de los m√≠sticos espa√Īoles y de William Shakespeare, se nutr√≠a del pensamiento budista, admiraba a Jorge Luis Borges, a Samuel Beckett, a su compatriota y amigo Mircea Eliade, el historiador de religiones, y al dramaturgo Eugene Ionesco.

Los fil√≥sofos escriben para los profesores, los pensadores para los escritores (…) En Alemania se mira por encima del hombro a los pensadores. Por el contrario el fil√≥sofo es alguien bien considerado: ha construido un sistema, tiene el privilegio de ser ilegible. En Francia el escritor es dios, tambi√©n el pensador en la medida en que √©ste escribe para el otro , dijo en otra entrevista.

Antes de ser c√©lebre (es decir le√≠do y traducido y por ello mismo apto a ganarse la vida gracias a la escritura) Cioran pas√≥ muchos a√Īos oscuros, en los que con secreto orgullo escrib√≠a para √©l y algunos amigos e iba a los cocteles para beber vino gratis.

Para √©l no hab√≠a diferencia entre el ser y la nada: la nada impregna el ser como la muerte anida en toda vida . Una reci√©n aparecida primera edici√≥n de sus obras completas lleva anexo un elocuente glosario de sus temas: melancol√≠a, hast√≠o, fracaso, lucidez, suicidio, nada…

Aforismos de Cioran

– El aforismo es un fuego sin llama .

– Par√≠s es el √ļnico lugar en el que la desesperaci√≥n es agradable .

РDesconfíen del rencor de los solitarios que dan la espalda al amor, a la ambición, a la soledad. Se vengarán un día de haber renunciado a todo eso .

– Las especies animales hubieran durado millones de a√Īos si el hombre no hubiera acabado con ellas, pero la aventura humana no puede ser indefinida. El hombre ha dado ya lo mejor de s√≠ mismo. Todos sentimos que las grandes civilizaciones han quedado atr√°s. Lo que no sabemos es c√≥mo ser√° el fin .

РLa creación es un sabotaje definitivo .

РLa peor desgracia que le puede ocurrir a un escritor es ser comprendido y la consagración es su peor castigo .

РPara ser libre marca distancias, desconfía del tiempo y de los horarios .

РCada individuo, como cada época, no es real más que por sus exageraciones, por su capacidad de supervalorar, por sus dioses .

РCuando el hombre haya alcanzado el objetivo que se ha propuesto, dominar la creación, quedara vacío, será a la vez Dios y fantasma .

РEscribir una visión afortunadamente falsa de la realidad que nos coloca por encima de lo que existe y de lo que nos parece existir .