“In memoriam: Clément Rosset o la muerte de lo real” (Leobardo Villegas Mariscal)

 Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), México, febrero 2009

“Como toda manifestación oracular, el pensamiento metafísico se funda en un rechazo casi instintivo de lo inmediato, bajo la sospecha de que lo inmediato sea de alguna manera el otro de sí mismo, o el doble de otra realidad”.

Clément Rosset, Lo real y su doble

Tres conferencias ha impartido el filósofo francés Clément Rosset en la ciudad de Zacatecas, en el museo Manuel Felguérez. En la primera de ellas, titulada Qué es lo real, ha comunicado a los oyentes su incredulidad respecto de las realidades que los filósofos metafísicos sospechan detrás del mundo sensible, más allá de las apariencias o de los datos de los sentidos. Ha afirmado que esas verdades tienen en su contra el hecho de que se asumen como la clave de todo lo que existe pero son incapaces de ser descifradas; sirven para explicar los fenómenos de todo el universo pero escapan a toda definición, a toda clasificación conceptual. En otras palabras, son como el Dios de la teología negativa: únicamente es posible decir lo que no son, nunca lo opuesto. Y eso debe ser visto como un fuerte argumento en su contra, suficiente para desmentir la posibilidad de su existencia; según el conferenciante, para quien no existe nada más allá de la realidad sensible, sólo hay el mundo trivial, el cotidiano.

En la segunda disertación, titulada Identidad privada e identidad social, el ponente se ha enfocado a otro gran problema de la metafísica: el de la existencia del yo. Desde el principio ha asumido que la posibilidad de una identidad subjetiva es una ficción, un espejismo. No hay tal cosa. Existen, simplemente, fragmentos dispersos, pedazos de una realidad social que nos hacen ser lo que somos. No hay yo; el yo es un conjunto de piezas, de trozos de la vida social. No hay un yo privado, un yo íntimo. Esto implica que, al intentar ver nuestro mundo interior, al dirigir nuestra mirada hacia nosotros mismos, nos encontramos en la posición de quien abre un telón y encuentra un escenario vacío. Somos una simple fachada, un conjunto de accidentes sin sustancia, flotando en un espacio hueco…. afantasmado.

David Hume ha estado presente en todos los momentos de esta segunda intervención, principalmente los apartados de su Tratado sobre la naturaleza humana en los que la existencia de una identidad subjetiva es desmentida. En la primera disertación, Platón y Schopenhauer han sido convocados con insistencia, para rebatirles, para oponerles lo que Nietzsche afirma de todos los trasmundos, a saber, que son: “vapor y error”.

La tercera ponencia ha llevado por título Juan Rulfo o la crueldad de la mirada. En ella se han expuesto algunas impresiones sobre Pedro Páramo y El llano en llamas, se ha resaltado la forma cruda e indiferente que tiene el autor de estas dos grandes obras en la descripción de la vida de los campesinos mexicanos, inmersos en un mundo desolado, árido y abandonado.

Posdata

Conferencias impartidas en el mes de febrero del año 2009, en Zacatecas, México. Fotografía tomada por el autor de este texto antes de una de sus conferencias.

Leobardo Villegas Mariscal, Zacatecas, México