“Mística y conocimiento en María Zambrano y Emil Cioran” (Pablo Javier Pérez López)

ROCINANTE, Rivista di Filosofia Online, no. 10, 2017

Si ponemos sobre la mesa los nombres de María Zambrano y Emil Cioran, los especialistas y lectores del autor rumano recordarán rápidamente un texto sobre la pensadora española que Cioran incluye en su libro Exercices d’admiration publicado en 1986. Se trata del único texto dedicado en este volumen a una mujer y a un español y quizá el texto del libro donde se habla con mayor admiración sobre el sujeto retratado. A pesar de la brevedad del mismo, la intensidad, la emoción, el tono y la poética que contiene son difícilmente disimulables. El texto, con algunas variantes, se publicó hasta en cuatro ocasiones más siendo la primera en 1979 en el diario español El País, y el resto en otros volúmenes de homenaje a María Zambrano.

Resulta mucho menos conocido y casi olvidado, sin embargo, que el mismo Cioran, concedió una entrevista, en 1986, el mismo año de la publicación de los Exercices d’admiration a un programa documental español sobre la pensadora, titulado María Zambrano. Éxtasis de una palabra perdida. Recuperemos el fragmento en que Cioran evoca de viva voz su encuentro con Zambrano y retrata, con palabras similares a las del texto mencionado, aquel momento y su admiración:

Conocí a María Zambrano hace ya 25 años por mediación de un amigo pintor español. Pasamos juntos varias horas en el café de Flore hablando de diversos temas. Debo decir de entrada que me pareció una mujer extremadamente encantadora. Me contó su trayectoria filosófica, su relación con Ortega…y en un determinado momento, la discusión giró en torno a la Utopía. Instantáneamente sentí la necesidad de escribir un libro sobre el tema y de ahí salió mi ensayo «Historia y Utopía» aparecido en México. Debo a María Zambrano esta idea de la utopía, esta sugestión y por ello puedo decir que nuestro encuentro fue literaria y filosóficamente fecundo. ¿Quién es María Zambrano? Creo que es una mujer que tanto en los libros como en la vida tiene mucho encanto. Da cuerpo a cualquier idea. No tiene el estilo de mujer filósofa, por las que siento horror, ya que son extremadamente pretenciosas. En general creo que la filosofía despersonaliza a la gente, especialmente a las mujeres. No era su caso. Con ella se podía hablar de cualquier tema por frívolo que fuera. Y si María Zambrano es desconocida en Francia, se debe a mi juicio a que escribe un lenguaje demasiado poético, con ideas poetizadas, y la lengua francesa es muy pesada. Ama la poesía, pero no la idea poetizada. O mejor aun, la poetización de las ideas. Por eso mismo todo el encanto, el estilo de María Zambrano, se pierde en esta lengua.

Cioran afirma que el encuentro se produjo por la mediación de un amigo pintor español. Se trataría de Ángel Alonso. Pintor español exiliado en París que fue un gran amigo de ambos. Según otra referencia de Fernando Savater, filósofo español, estudioso de Cioran y uno de sus grandes amigos, habría sido Octavio Paz el que habría facilitado el encuentro de ambos, en el café Les Deux Magots, en París, esfumándose después para facilitar la aproximación entre ambos, a petición del propio Cioran. Recuerda Savater evocando su primer encuentro con Zambrano:

Hablamos de amigos comunes, a los que ambos queremos hondamente desde años y de peripecias distintas, no tan distantes. De Cioran y del día que se lo presentó Octavio Paz en Les Deux Magots, arreglando el encuentro de forma que pareciese casual y esfumándose acto seguido: recuerda sin palabras lo mucho que esa tarde se dijeron y lo mucho que se callaron juntos.

La propia Zambrano parece que también lo recordó en términos parecidos, en testimonio a uno de sus discípulos: «Cioran insistió mucho que me conociera. Nuestro encuentro fue muy largo. Fue como si hubiera conocido a un niño. Comunicamos tan fácilmente uno con el otro»… [PDF]