“Vivir con la idea del suicidio es estimulante”: entrevista a Cioran por Josefina Casado

A Parte Rei¬†– Revista de filosof√≠a, n¬ļ 67, enero de 2010. Originalmente en El Pa√≠s, 28 de Noviembre de 1987.[Pdf]

Originario de Rumania (Rasinari, 1911), Cioran lleva medio siglo encarniz√°ndose contra la historia-Dios-el hombre. Iron√≠a del destino, este adicto al fracaso se ha convertido en fen√≥meno de actualidad. Ese maldito yo ‚ÄĒ que recoge sus pensamientos m√°s recientes y que Tusquets acaba de publicar ‚ÄĒ ha sido un √©xito de ventas en Francia. Ese estrellato intempestivo le ha sumido en la postraci√≥n. Dice que se ha “cansado de re√≠rse de Dios y del mundo”. ¬ŅHabremos perdido “uno de los √ļltimos panegiristas de la agon√≠a de Europa (dixit Susan Sontag)? Estamos¬†¬†¬† demasiado acostumbrados a los fil√≥sofos trascendentes que dirimen sus especulaciones con la¬†apoyatura de una fundamentaci√≥n sist√©mica. Medran en los manuale¬†scolares y en el tu√©tano del dogm√°tico de turno. Cioran est√° fuera de todo eso. Se sabe fracasado en todo cuanto quiso ser: un fil√≥sofo m√≠stico. Se qued√≥ en aforista sin fe. Insiste en que no hay nada que justifique nuestra decisi√≥n de existir. De esa certeza irreductible. ha extra√≠do una pasi√≥n bestial por la negaci√≥n. Ley√≥ en su juventud a innumerables fil√≥sofos alemanes. Termin√≥ con el “s√≥lo s√© que no se nada”. Marcado por Job, Schopenhauer y Nietzsche, adem√°s de Chestov, ha impuesto el temperamento por encima de la raz√≥n.
A un periodista italiano que le instaba a revelar cu√°les eran sus medios de subsistencia le contestar√≠a: “Ejerzo de chulo”. Se le ha acusado de ser reaccionario en t√©rminos pol√≠ticos, “resignado”, dir√≠a Vulcanescu. Otros le han imputado un ramalazo aristocratoide. El famoso fot√≥grafo Richard Avedon le encontrar√≠a incluso rasgos de neur√≥pata.

Pregunta. Siendo un temperamental y un vitalista, ¬Ņc√≥mo ha podido pasarse la vida buscando razones para morir?
Respuesta. He aceptado de entrada el principio de la contradicci√≥n. Nunca he intentado ser consecuente conmigo mismo. No escribo para quitarme de encima lo que podr√≠a llamar “mis obsesiones”; lo hago para atenuarlas. Son impresiones que he ido transformando en problema. Son reacciones personales a las que he incorporado un halo metaf√≠sico. Para m√≠ lo importante ha sido siempre la sensaci√≥n. Una idea que no sea una sensaci√≥n es una idea sin vida. Por eso renunci√© muy pronto a los fil√≥sofos y me acerqu√© a los escritores. Concretamente a Dostoievski.

P. En el origen de todo estuvo el desenga√Īo. ¬ŅEsa sensaci√≥n no contribuy√≥ a amputar sus impulsos? ¬ŅNo le impidi√≥ construirse una identidad compacta en bas√© a la interacci√≥n con los est√≠mulos externos?
R. Con 20 a√Īos hab√≠a perdido todas mis ilusiones, y mi destino estaba sellado. Despu√©s le√≠ √ļnicamente para reafirmarme en mi visi√≥n de las cosas. Por mucho que hubiera le√≠do a pensadores con una concepci√≥n de la vida opuesta a la m√≠a no me hubieran influido. Nunca estuve tan cerca del suicidio como a esos 20 a√Īos. Si en ese momento alguien me hubiera dicho que sobrepasar√≠a los 30 le hubiera dado una bofetada.

P. En el fondo lo que ha hecho ha sido dilatar su suicidio. ¬ŅAcaso no ha dicho que un libro era un suicidio en diferido?
R. Tiene raz√≥n. Cuando uno tiene la visi√≥n del suicidio, la conserva para siempre. Vivir con esa idea es una cosa muy interesante. Incluso dir√≠a que estimulante. Mire, har√° unos siete a√Īos me encontr√© con un se√Īor que quer√≠a suicidarse. Estuvimos dando vueltas y vueltas, horas y horas. Le estuve diciendo que mejor val√≠a que atrasara su suicidio, que en el fondo √©sa era una idea muy vital que hab√≠a que aprovecharla.

Hastío

P. Ese sentimiento tr√°gico de la existencia se agudiz√≥ en ese √ļnico a√Īo de su vida en que trabaj√≥. ¬ŅCu√°les fueron sus fundamentos?
R. Una de las experiencias fundamentales de mi vida ha sido el hast√≠o. Siendo ni√Īo comprob√© esa sensaci√≥n de vac√≠o. No tendr√≠a m√°s de cinco a√Īos. Tuve que esperar a los 20 a√Īos para hundirme por completo. Fue un per√≠odo muy dram√°tico. Empez√≥ con crisis de insomnio que se prolongaron durante a√Īos. Y eso fue curiosamente lo que me abri√≥ los ojos. F√≠jese, esta noche he so√Īado con eso. Yo era estudiante en Rumania. Eran las dos de la tarde, acababa de volver a casa, mi madre estaba sola. Recuerdo que me ech√© en el sof√°, estaba hecho polvo, no pod√≠a m√°s. Fue cuando mi madre me dijo: “Si lo hubiera sabido, habr√≠a abortado”. Esa frase me impresion√≥ much√≠simo. A partir de ese momento segu√≠ una v√≠a individual.

P. Fracasaría como profesor.
R. S√≠. Fue un fracaso total. No estaba hecho para eso. Los alumnos no sab√≠an a qu√© atenerse conmigo. Dec√≠an que estaba loco. Era l√≥gico, llegaba con unas ojeras de espanto, me re√≠a de todo, daba una sensaci√≥n de arbitrario. Cuando me march√© de ese instituto, el director se desahog√≥ emborrach√°ndose. Nunca he podido ejercer una profesi√≥n. Como fui consciente de ese fen√≥meno, muy pronto me las arregl√© para construirme una vida sin base social. Hubiera deseado ser estudiante toda mi vida. Lo consegu√≠ hasta los 40 a√Īos. Un d√≠a me convocaron y me dijeron que la edad limite era 27. Pero eso no fue lo peor. He vivido unos 25 a√Īos en el hotel. Cuando se acab√≥ lo de pagar al mes, todo mi sistema se derrumb√≥. Fue terrible para mi. Toda mi vida he huido de las responsabilidades. He sido un irresponsable en todo. Nunca he tenido visi√≥n de futuro… [PDF]