“O Êxodo – Super Flumina Babylonis” de Benjamin Fondane (trad. de Vinicius Nicastro Honesko)

Publicado na Revista Polichinello, nº 17, Belém do Pará, 2016 – “Por uma vida não-fascista”

«Os deuses ordenaram a morte desses homens a fim de que fossem de cantos para as gerações que vêm.» (Homero)

fondane

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“The Fall out of Redemption: Writing and Thinking Beyond Salvation in Charles Baudelaire” (Joseph Acquisto)

In the nineteenth century and continuing to our own day, many atheist and agnostic writers have borrowed from a theological framework while refuting tenets of Christianity, especially the existence of a benevolent God and the possibility of redemption. Mid-nineteenth-century poet Charles Baudelaire goes further than many contemporary thinkers in identifying the consequences of refusing to entertain the possibility of salvation of any kind, whether by art, politics, or divine intervention. One important consequence is that he is able to create the possibility of a new, antimodern, ethics.

Joseph Acquisto joined the University of Vermont in 2003. He specializes in nineteenth- and twentieth-century French literature, with particular emphasis on lyric poetry and the novel. He is the author of numerous articles and several books, including his most recent, The Fall out of Redemption: Writing and Thinking Beyond Salvation in Baudelaire, Cioran, Fondane, Agamben, and Nancy (Bloomsbury, 2015). His teaching focuses on modern French literature and intermediate and advanced language courses. He serves as faculty director of the Global Village Residential Learning Community.

Baudelaire e l’esperienza dell’abisso

“Il est certain qu’on n’a jamais écrit quelque chose de plus profond sur Baudelaire” (Cioran)

La poesia e lo spirito

ESCE, PER LA NINO ARAGNO, LA PRIMA TRADUZIONE ITALIANA, E LA PRIMA EDIZIONE CRITICA, DELL’IMPORTANTE MONOGRAFIA BAUDELAIRIANA DEL POETA E FILOSOFO ESISTENZIALE RUMENO BENJAMIN FONDANE

Baudelaire e l’esperienza dell’abisso

di Luca Orlandini

“Ogni filosofia non è che un consiglio alla rassegnazione… Esprimere il raccapricciante, l’orribile, senza disprezzarlo, è un atto che va oltre la nostra idea di ‘sincerità’.” Fondane

Benjamin Fondane (da Wikipedia) Benjamin Fondane (da Wikipedia)

“La mia saggezza è disprezzata quanto il Caos”, scriveva Rimbaud, poeta di cui Fondane si considerava un “petit frère”. E come un tempo per Rimbaud, un certo silenzio ha avvolto l’opera di questo maverick esistenziale, un abbandono provvisorio; ma a volte essi ritornano, a ricordare una verità non tanto occulta ma forse più necessaria della ricerca del Bene (“la morale è estranea al Bello”), poco frequentata, scomoda: “Il est évident qu’il n’a pas été donné a tous les philosophes d’éprouver les vérités…

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El grito de Benjamin Fondane

Por Alicia Dujovne Ortiz Para La Nación, sábado 10 de julio de 1999

PARIS.- “Gritar, siempre, hasta el fin del mundo.” La invitación al espectáculo de poemas con acompañamiento de cantos judíos, presentado por Eve Griliquez, decía escuetamente: “Benjamin Fondane, Iasi 1898-Auschwitz 1944”. En la penumbra de aquel teatrito parisiense, cruzada por una cuerda que sugería la cubierta de un barco, la voz quebrada de Eve Griliquez evocaba un paisaje inesperado: “Pampa, pampa […],/ por qué tanta tierra seguida de tierras y de tierras”.

Comencemos por ella, Eve, la actriz francesa de origen rumano que, tanto a través de la radio como de discos y espectáculos, ha difundido desde hace tiempo el tango en París. Una deuda a la que se le añade la del redescubrimiento de Benjamin Fondane, ese poeta nacido en Moldavia, admirado por Artaud, Cioran y Maritain y ya descubierto en la Argentina de los años 30 por Victoria Ocampo, pero tapado desde entonces por una persistente ceniza. Basta ver el lugar donde murió para entender la causa probable del olvido. Hoy, los Cahiers Benjamin Fondane, publicados en Israel por el Centro de Estudios que lleva su nombre, intentan recordarlo. Las fotografías nos muestran una cara extraña y hermosa, de mejillas chupadas y ojos semicerrados, casi dos rayas oblicuas entre el humo del eterno cigarrillo.

En la Argentina

Aunque estos poemas distan de ser anecdóticos, no rehúyen la historia. Son poemas vivientes o, como el propio Fondane lo proclamaba, poemas “discontinuos”: un grito que corta el hilo de la lógica pero también el del aparente ilogismo de los surrealistas, que a Fondane le parecía un sometimiento a nuevas normas. El joven judío rumano llegado a París en los años 20 no comulgaba con André Breton: ni con sus imperativos estéticos ni con su adhesión a la izquierda. Para decirlo francamente, no comulgaba con el parisinismo (y quién sabe si ese rechazo a una cultura ajena al grito no está en el origen de la asombrosa desmemoria en que ha caído su nombre). El verdadero maestro de Fondane se llamó León Chestov, filósofo ruso existencial y pascaliano, místico que reformulaba las preguntas de Job.

Fue en casa de Chestov donde, en 1929, Fondane conoció a Victoria Ocampo, que lo invitó a la Argentina para presentar películas francesas de vanguardia y pronunciar una conferencia sobre Chestov en la Facultad de Filosofía y Letras. En 1936, y siempre por invitación de Victoria, Fondane emprende un segundo viaje a Buenos Aires para filmar una película entre absurda y musical intitulada Tararira . La historia de este segundo viaje ha quedado plasmada en la correspondencia de Fondane con la gran dama argentina. Una historia que merecería ser llevada al cine pero que, por lo menos, corresponde contar.

Ya en años anteriores, Fondane había publicado un texto en la revista Sur , “La conciencia desventurada”, y un artículo en el Suplemento Literario de La Nación , dirigido por Eduardo Mallea, que también fue su amigo. La idea de una película argentina se remonta a 1934, cuando Fondane, que creía en el poder deconstructor de la imagen, le había propuesto a Victoria filmar Don Segundo Sombra . Por desgracia, la viuda de Güiraldes, Adelina del Carril, se había opuesto al proyecto.

Naturaleza volcánica

Entonces a Victoria se le ocurrió una idea: un film dirigido por Fondane, producido por Miguel Machinandiarena e interpretado por cuatro desopilantes actores y músicos españoles, los hermanos Aguilar: Paco, Pepe, Ezequiel y Elisa. Según Ricardo Lida Nirenberg, al que debemos estos datos, María Rosa Oliver describe en su autobiografía la escena del Bolero de Ravel que los cuatro Aguilar tocaban con utensilios de cocina y que se convirtió en el elemento central de la película: audacias que terminaron por aterrar al desventurado productor, que se negó a distribuirla. Para colmo de males, Tararira se ha perdido para siempre, y sólo quedan testimonios como el de Gloria Alcorta, que recuerda haberla visto en una exhibición privada, y para la cual la escena del Bolero , inolvidable, “es una obra maestra en la historia del cine”.

Las cartas de Fondane a Victoria Ocampo revelan una mezcla de sentimientos que van de la admiración y la gratitud a la ironía y el más o menos disimulado sarcasmo. En ellas resulta claro que tampoco Victoria se sentía cerca del “grito” de Fondane. La naturaleza volcánica del desollado vivo le exigía un afecto y una atención para ella excesivos. Pero el talento de nuestra señora de las letras consistió en reconocer el talento ajeno y, pese a su amistad con Roger Caillois, en 1937 no dudó en publicar El poeta y la esquizofrenia. La conciencia vergonzosa , donde Fondane decía pestes de Caillois, que, como Valéry, defendía la razón.

En ese segundo viaje a Buenos Aires, Fondane también conoce a dos excelentes poetas de expresión francesa: Fredi Guthmann, que siempre se negó a publicar sus obras aunque el propio Breton se lo pidiera, y Georgette Gaucher, que trabajaba en el Liceo Francés de Montevideo. La correspondencia entre Fondane y Georgette, que se prolonga hasta 1940, habla de una pasión tumultuosa. Pero Fondane está casado con Geneviéve, a la que Cioran describe, no sin cierto desdén, como “una mujer práctica”. Y Georgette es una joven exaltada capaz de amar a todos los que constituyen el universo de Fondane, incluida Geneviéve. La despedida es desgarrante. Antes de partir, Fondane ha prometido hacer publicar los poemas de su amiga y, a su regreso a Francia, no cejará hasta haberlo conseguido.

Ya en 1941 sabe lo que se avecina. En una carta a Fredi Guthmann le dice: “¡Qué contento estoy de saberlo allá, y no en un campo!” Sin embargo, no toma precauciones. Cioran, que lo consideraba “un ser superior, mejor y más auténtico que Sartre y que Camus”, relata el terror que le inspiraba verlo caminar tranquilamente por París en plena Ocupación, como si, de modo quién sabrá si inconsciente, fuera hacia su destino. Vivía con Geneviéve en el Nº 6 de la rue Rollin. Estaba en la miseria. A veces escribía a Buenos Aires para pedirle a Mallea o a Victoria que le publicaran un artículo para ganarse unos pesos.

En marzo de 1944 su portera lo denunció a la Gestapo. Benjamin Fondane y su hermana Line fueron a dar al campo de Drancy, cerca de París, donde el poeta se dedicó a recibir a los recién llegados para infundirles ánimos. Al enterarse de que Geneviéve no era judía, los alemanes le propusieron liberarlo. El no aceptó por no dejar a su hermana sola. Los dos llegaron a Auschwitz en mayo y murieron el 3 de octubre en la cámara de gas.

Georgette no volvió a escribir. Geneviéve, la “mujer práctica”, entró en el convento de Notre Dame de Sion, desde donde se escribió con Jacques y Raisa Maritain hasta su muerte, en 1954. Victoria Ocampo publicó un artículo donde decía: “Se lo castigaba por varios crímenes: el de ser judío, el de ser intelectual, el de no poseer bienes más preciosos que algunas cartas de Chestov y unos guantes de lana verde (como los que se usan para los deportes de invierno); el de ser chispeante, el de reír, el de hacer reír”.

En el fondo, todos sabían que si la película Tararira hubiera sido un éxito, Fondane se habría quedado en la Argentina, sano y salvo.

El último libro de Alicia Dujovne Ortiz es la novela Mireya (Ed. Alfaguara).

“Une rencontre sous l’Occupation” (Michael Finkenthal)

Dossier Fondane-Cioran, in: Cahiers Benjamin Fondane, nº 6, 2013

Nous savons qu’ils se rencontraient fréquemment après 1941;  “j’allais le voir souvent (je l’ai connu pendant l’Occupation)”écrit Cioran dans Exercices d’admiration. Fondane ne mentionne pas explicitement leurs rencontres dans les notes accumulées au cours de cette période, en dépit d’allusions à des préoccupations philosophiques rejoignant celles de Cioran. Et cela non seulement parce que, quelque part à l’origine, tous deux se retrouvaient en Chestov “entre les deux guerres Chestov était très connu en Roumanie et … ses livres y étaient lus avec plus de ferveur qu’ailleurs”; mais aussi parce que – coupé du cordon ombilical l’ayant relié à une Roumanie virtuelle sur le point de « changer de visage » – Cioran se retrouvait plus seul et plus philosophe que jamais dans le Paris occupé. Bien sûr, au début – c’est-à-dire aussitôt après son retour précipité en France suite à l’écrasement de la rébellion de la Garde de Fer de janvier 1941 – il continuait d’espérer. Si nous voulons bien l’en croire, quelques mois auparavant, il avait été l’un des rares témoins de l’entrée des Allemands dans un Paris désert et désolé. Mais très vite Cioran comprend ses erreurs ; dans Indreptar pàtimas (dont le titre français : Bréviaire des vaincus, se rapproche davantage des préoccupations du texte rédigé en 1941-44), il se déclarait déjà “dégoûté des cieux de toutes sortes”. Désenchanté, il en arrivait à poser l’équation : “vivre = se spécialiser dans l’erreur”, qu’il explicitait en écrivant plus loin : “les doctrines manquent de vigueur, les enseignements sont stupides, les convictions ridicules, et stériles les fleurs des théories”. Sa rupture avec son passé d’idéologue, de militant est explicite : “Rien ne survit, de l’époque où nous attendions la signification…” ( c’est Cioran qui souligne). Revenant à la philosophie, il revenait à Chestov, en notant dans le même Indreptar pàtimas  : “l’histoire est la négation du jardin”.Cioran rejoignait Fondane dans la tentative faite par ce dernier de ré-instaurer les droits de l’affectivité, de la réintégrer dans une philosophie dominée par un rationalisme exclusiviste, lorsqu’il écrivait : “Dans ce qui est transitoire – or, tout l’est -, recueillons avec nos sens des essences et des intensités. Où chercher le réel ? Nulle part, certes, si ce n’est dans la gamme des émotions”( ibid )… [+]

“Epilogue d’une amitié” (Leon Volovici)

Dossier Cioran-Fondane, in: Cahiers Benjamin Fondane nº 6, 2003

“Le visage le plus sillonné, le plus creusé que l’on puisse se figurer, un visage aux rides millénaires, nullement figées car animées par le courant le plus contagieux et le plus explosif. Je ne me rassasiais pas de les contempler. Jamais auparavant je n’avais vu un tel accord entre le paraître et le dire, entre la physionomie et la parole. Il m’est impossible de penser au moindre propos de Fondane sans percevoir immédiatement la présence impérieuse de ses traits.

J’allais le voir souvent (je l’ai connu pendant l’Occupation), toujours avec l’idée de ne passer qu’une heure chez lui et j’y passais l’après-midi par ma faute bien entendu mais aussi par la sienne : il adorait parler, et je n’avais pas le courage et encore moins le désir d’interrompre un monologue qui me laissait épuisé et ravi.”

Ainsi commence l’évocation du souvenir de  Benjamin Fondane dans l’essai d’Emil Cioran, 6 rue Rollin. Cioran est revenu à plusieurs reprises sur le souvenir de son ami parisien disparu à Auschwitz en octobre 1944. Dans le même essai, il évoque, tout comme il le fera à d’autres occasions, le refus de Fondane de prendre la moindre mesure de précaution face à l’imminence du danger d’arrestation et de déportation. “Etrange ‘ insouciance’ ajoute-t-il – de la part de quelqu’un qui était tout, sauf naïf, et dont les jugements d’ordre psychologique ou politique témoignaient d’une exceptionnelle clairvoyance”.Une indifférence que Cioran attribue à une acceptation de la condition de victime et à “une certaine fascination pour la tragédie”.

Cioran connaissait tous les détails de l’arrestation de Fondane, le 7 mars 1944. En compagnie de deux autres amis du poète : Stéphane Lupasco et Jean Paulhan, Cioran avait fait de persévérantes démarches auprès des autorités françaises. Les trois hommes étaient parvenus à obtenir sa libération, mais non celle de sa soeur Line Pascal, arrêtée en même temps que lui. Cependant, Fondane a préféré partager le sort de cette dernière et tous deux se verront déportés à Auschwitz le 30 mai, dans l’avant- dernier convoi expédié en direction de ce camp. C’est de Drancy, que Fondane, à la veille de sa déportation a fait parvenir à sa femme Geneviève une troublante lettre d’adieu accompagnée d’une page de recommandations concernant ses manuscrits.

Au cours des années de l’immédiate après-guerre et durant le peu de temps qu’il lui restait à vivre, Geneviève s’est vouée à la publication ou republication de ses ouvrages. Pour ce faire, elle a mobilisé dans ses efforts les amis proches de son mari et en particulier : Claude Sernet, Lupasco, Cioran… [+]

Resenha de livro: Emil Cioran, al di là della filosofia: conversazioni su Benjamin Fondane

DI GENNARO, Antonio (Org.). Cioran, al di là della filosofia: conversazioni su Benjamin Fondane. Milão/Udine: Mimesis Edizioni, 2014.

Sem títuloEste livrinho, publicado em 2014 na Itália (país com uma prolífica produção, acadêmica e extra-acadêmica, em torno do legado de Cioran), reúne as melhores qualidades dos livros do próprio autor a cuja vida e obra é dedicado: a concisão e a densidade prenhe de essencial. Trata-se de uma dupla abordagem complementar: de Cioran através de Fondane, e de Fondane através de Cioran. Os dois, nascidos na Romênia e radicados na França, manteriam uma rica, porém interrompida, amizade. Ambos, herdeiros legítimos do antigo Dácio, arquétipo trágico do homem romeno que serviria de inspiração para o poema “Oração de um Dácio”, do grande poeta nacional, Mihai Eminescu, e a partir deste, do Psalmul leprosului (“Salmo do leproso”), de Fondane, e de diversos textos de Cioran, como por exemplo aquele que encerra o Breviário de decomposição, “Quousque eadem?” (Até quando [as mesmas coisas]?, conforme à questão latina contida na carta XXIV de Sêneca a Lucílio).

O motivo central do livro, organizado por Antonio Di Gennaro, é a amizade tragicamente interrompida entre Cioran e Fondane. Este, romeno e judeu, seria preso pela polícia francesa da ocupação e morreria meses mais tarde em Auschwitz, para a tristeza do amigo, que (como pouco se sabe, afinal, Cioran nunca fez disso um certificado público de sua reputação), interviu e inclusive conseguiu, com a ajuda de Stéphane Lupasco (outro romeno, filósofo da lógica, também radicado na França) e Jean Paulhan, libertar Fondane. Mas não sua irmã, que também havia sido presa. De modo que o poeta e filósofo, que ainda tinha muito a criar e a legar à humanidade em termos de pensamento e de crítica, preferiu seguir junto com a irmã para Auschwitz, nunca se saberá se com a certeza do que os aguardava ou com a esperança de saírem vivos.

O livro é composto de ensaios e entrevistas, à parte a bela introdução (muito mais que introdutória), que fica por conta do próprio organizador. Uma das entrevistas, com Leonard Schwartz (pesquisador e especialista da obra de Fondane), gira em torno basicamente de Fondane, e a outra, com Cioran (feita por Arta Lucescu Boutcher), aborda a relação Cioran-Fondane, suas afinidades e cumplicidades: Jó, Chestov, Baudelaire, a figura do Fracassado (Raté), a “consciência infeliz” (La conscience malheureuse, título de um livro de Fondane)…

O texto de Ricardo Niremberg, “L’uomo Benjamin Fondane”, narra o périplo levaria inicialmente a uma correspondência epistolar, e então ao seu encontro com Cioran, em 1988, do qual resultaria uma entrevista com o autor romeno-francês. Seu contato indireto com Cioran seria a escritora argentina Victoria Ocampo, amiga de Fondane, que o apresentaria a Yves Bonnefoy, que, por sua vez, o apresentaria a Cioran.

Um dos textos mais interessantes, em virtude de seu valor não apenas afetivo e filosófico, mas sobretudo histórico, é a carta de Cioran a Geneviève Fondane, viúva do escritor falecido em Auschwitz. Cioran responde à Sra. Fondane tratando de dar-lhe seu parecer sobre os manuscritos que o amigo não tivera tempo de concluir e publicar, providência para a qual ela havia solicitado a ajuda de Cioran. Trata-se daquele que seria publicado, graças aos auspícios editorais de Cioran e Boris Schoelezer, como Baudelaire et l’expérience du gouffre (“Baudelaire e a experiência do abismo”).

Por fim, o posfácio de Giovanni Rotiroti, “Fondane e Cioran: due scrittori di fronte alla ‘rivoluzione'”, é um belo texto que tem o mérito de pôr em questão e desconstruir, pelo viés da amizade entre Cioran e Fondane e de suas afinidades intelectivas, todo um complexo de estereótipos e preconceitos cristalizados em torno do “caso” Cioran, em seu contexto histórico-cultural da Europa ocidental pós-guerra. O “reacionário” e eterno fascista, o antissemita, o misantropo… Revelando os paralelos improváveis entre as vidas e as obras de ambos os pensadores romenos destinados ao francês como língua de expressão, o ensaio de Rotiroti (o livro como um todo) traz à luz também algumas facetas inauditas, se não surpreendentes, deste autor romeno de expressão francesa, de sua devoção à verdadeira amizade e de sua lealdade incondicional, passando por suas atividades editoriais em Paris, até sua posição nada evidente entre a reação e a revolução.

Sobre Benjamin Fondane (“um homem superior, nobre, fora do comum”), Cioran dedicaria um dos perfis de seus Exercícios de admiração, penúltimo livro escrito, e publicado no Brasil pela Rocco. Enfim, Cioran, al di là della filosofia: conversazioni su Benjamin Fondane é uma leitura tão agradável quanto enriquecedora a respeito da obra de Cioran, tendo em vista suas relações mais ou menos conhecidas com as obras de outros pensadores, como seu amigo Fondane e também seu mestre, Lev Chestov, uma das maiores referências filosóficas do pensamento trágico-existencial de Cioran.