“Sobre la realidad del cuerpo” (M. Liliana Herrera)

Religare 10 (1), 1-3, Março de 2013

Dossiê Cioran e a religião [+]

M. Liliana Herrera A. (Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia)

Alma se tiene a veces.
Nadie la posee sin pausa y para siempre.
Wislawa Szymborska

Una reflexión contemporánea sobre el cuerpo y la enfermedad realmente sugestiva por su aspereza, es la que ha elaborado Cioran. Y no es que haya algo totalmente original en ella. Lo que llama la atención es la exacerbación con la que trata el tema, el rencor de enfermo que exhibe, la acritud de su sinceridad no carente, sin embargo, de lirismo. Pero también, y para ser justos, no se trata únicamente de la admiración que causa un estilo literario como el suyo. Sus imprecaciones parecerían ser la versión literaria de una idea que cada vez está más cerca de ser probada a plenitud: la de que la consciencia también es fruto de la evolución y no un fenómeno extravital. Esta teoría, (chocante, sí, para muchos) otorga una ocasión para pensar en un acontecimiento maravilloso aunque absurdo porque es, a todas luces, cruel, como es el de la persistencia, diríase viciosa, abrumadora de la vida y, en particular, la configuración que por azar, por una solución simplemente ad hoc – como afirma uno de los investigadores sobre el tema – a la que se vio impelido el cerebro mamífero para ganarse así la supervivencia y la de la especie que se hizo humana… [+]

Entrevista: “¿Qué pasa con este pueblo?: Emil Ciorán”

TRAS LA COLA DE LA RATA publicará en tres entregas la última entrevista a Emil Ciorán realizada por Vasile Andru (2). Traducida, comentada y adaptada  del  rumano al español por Miguel Ángel  Gómez  Mendoza*.

*Profesor  titular  de  la  Facultad  de  Ciencias  de  la Educación – Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia)

Ceicupoporulăsta?” última interview a Emil Cioran En: http://convorbiri-literare.ro/?p=4461 Consulta 31-10-2015) En: Revista Convorbiri literare, nr 5/ 15 de junio  de 2015. Entrevista con Vasile Andru. Emil Cioran murió en Paris el 20 de junio  de 1995.

*

Me encuentro en la vivienda del filósofo, en París, en la Calle Odeon. Tuve la dirección gracias a Monica Lovinescu (3). Es septiembre de 1991.

Le  digo al maestro que en  Rumania es el “Año Emil  Cioran”, el  año de la recuperación de sus libros, de su prestigio. Se sorprende. No se entusiasma mucho.

Le comento: el miércoles me encontré con Virgil  Ierunca (4). Hablamos sobre la inexistencia de la literatura rumana en Occidente. ¡Alguna vez nos armábamos de valor diciendo que los países pequeños apuntan por la oportunidad cultural! Y no por aquella económica, y tampoco por la política, pero pueden tenerla por la del espíritu.  ¡Cómo si esto  fuera  simple!  Somos anónimos del  planeta. Los escritores del exilio no son conocidos. Constatación triste,  realista. Petru Dumitru (5) –c’est fini. Vintilă  Horia (6) –olvidado después de su momento de  gloria. Paul Goma (7) publicó once libros en Francia,  pero no es conocido por  los franceses. Le pregunté a Virgil Ierunca: ¿Por  qué  sucede así? Virgiel  Ierunca me  respondió “El  único  escritor rumano contemporáneo conocido en  el  mundo es Emil  Cioran. Es  popular, es clásico, aparece citado hasta en las revistas de moda, ¡quiere decir que llegó a este estadio de recepción pública!  Es el escritor  rumano que tuvo éxito.

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Emil  Cioran: ¿Tuve  éxito?  (Silencio, sonrisas) Escribí  poco. No me  involucré en política. Ni en política  literaria.  La política es un asunto de temperamento. Viví por fuera. No me involucré en nada, en grupos, en nada… [+]

Segunda parte

Tercera parte

“Todo tiempo pasado fue peor”, por Maryury García

Nadie ha amado este mundo tanto como yo, y, no obstante, aunque me lo hubiesen ofrecido en una bandeja de plata, de niño incluso, hubiera exclamado: «Demasiado tarde, demasiado tarde.»

                                                                                                              Emil Cioran

¿Cuándo empezó la catástrofe? ¿Cuál es el verdadero origen de la tragedia de la existencia humana? Dichas preguntas marcaron la vida del pensador rumano-francés Emil Cioran; y en respuesta de él hacia ellas, el nacimiento es el único causante de todo mal. Nacer es el primero y más horrendo de todos los desastres. Siguiendo el planteamiento anterior, se intenta en este texto de manera somera, realizar una comparación entre el pensamiento Cioraniano y las tesis gnósticas. Sin embargo, dada la amplitud de dichas tesis y el innumerable número de sectas, la manera en que se abordan es pues muy general. Se intenta por tanto a partir de dicha generalización apelar a las sectas gnósticas que llamaron la atención de Cioran, en mayor medida los Cátaros y los Bogomilos, y que por ende poseen una estrecha relación con el desarrollo de su pensamiento.

Nuestra cultura nos ha enseñado a ver el nacimiento de un ser humano como una situación de gran esplendor. La llegada de un nuevo ser al mundo se concibe con un éxito rotundo. ¡Bienvenido a la vida! Replica una voz. El pobre niño indefenso no concibe de inmediato lo que le espera. Sin embargo, la impresión causada por las sensaciones va dándole cuenta de la agresividad de la situación. Dicha incapacidad en el momento del nacimiento es a lo que se  denomina en la psicología Lacaniana como “miseria fisiológica”. Esta señalada así, por la dependencia que se genera en el niño en cuanto a su madre, ya que se encuentra en un sometimiento genérico que expresa el hombre en cuanto a su condición humana. Sin embargo, a pesar de todo esto, para Cioran el problema de la quiebra esencial se fundamenta al nacer. Sobre ello dice:

Nos repugna, es verdad, considerar al nacimiento una calamidad: ¿acaso no nos han inculcado que se trata del supremo bien y que lo peor se sitúa al final, y no al principio, de nuestra carrera? Sin embargo, el mal, el verdadero mal, está detrás, y no delante de nosotros. Lo que a Cristo se le escapó, Buda lo ha comprendido: «Si tres cosas no existieran en el mundo, oh discípulos, lo Perfecto no aparecería en el mundo…» Y antes que la vejez y que la muerte, sitúa el nacimiento, fuente de todas las desgracias y de todos los desastres. (Cioran, 1973, pág. 4)

Que todo pasado fue peor, y que dicho pasado se remonta fundamentalmente al inconveniente de haber nacido es primordial en la comprensión del problema originario.  En vista de tal problema, es menester llevar a cabo la separación entre el problema del nacimiento y el de la quiebra esencial, ya que ambos son primordiales y al mismo tiempo poseen una estrecha relación. Por un lado el problema de la quiebra esencial está justificado en Cioran a partir de ciertos postulados traídos desde el gnosticismo. Según la tesis gnóstica de Cioran la existencia está viciada desde su origen. Aquí, todo apunta a que el Dios malo es el causante de la quiebra esencial. En este sentido, es preciso dar una breve observación de dicha creencia, y con ella la develación del Dios malvado. La religión gnóstica hace parte de los primeros siglos de la época cristiana. Su teología estaba basada en una exegesis alegórica del nuevo testamento, (en pocas palabras, un tipo de reinterpretación). Estos apelaban principalmente a los evangelios apócrifos de algunos apóstoles, y en base fundamental, los temas a tratar seguían el siguiente modelo: “Las cuestiones doctrinales de las que se ocupan son los grandes temas de la especulación  teológica de los siglos II y III: la trinidad, la creación, la divinización del hombre, la redención, el nacimiento virginal, la crucifixión, la iglesia, el fin del mundo” (Pacheco, 1983, pág. 35).

Los fundamentos del gnosticismo están amparados principalmente en dos factores generales: “ a) una profundización en la exegesis veterotestamentaria, ya iniciada por la gnosis judaica; b) una mayor apertura hacia el helenismo, en particular hacia el Platonismo.” (Pacheco, 1983, pág. 37). Dicha apertura hacia el Platonismo se da en especial a partir del Timéo, en el cual se establecen de cierta manera una visión cosmológica de la que se toman algunos de los postulados gnósticos. Se le confiere a dicha secta un rasgo característico con ello, ya que se concede un carácter filosófico. Por ende, como menciona Pacheco (1983) “Su fe es la de la iglesia; su filosofía, la de Platón”. Existen como tal un variado número de sectas gnósticas que pueden diferir groso modo en algunos puntos. Sin embargo, en términos muy generales  según Savater podría decirse que comparten o coinciden en puntos esenciales:

El mundo de frenesí y dolor en el que vivimos no puede ser invento de ninguna divinidad espiritualmente superior, sino que habrá sido fabricado por algún demiurgo perturbado y maligno, en el mejor de los casos distraído o dotado de un aciago sentido del humor (…) El principio espiritual no puede consistir más que en desenmascarar al mundo y contradecirlo (…)  (Savater, 1992)

El gnosticismo siguiendo la generalidad del término posee una concepción dual, (que implica un juicio de valor bueno/malo) en la que se sostiene un doble movimiento “de degradación y de reintegración” (Pacheco, 1983, pág. 8), por ello, la concepción argumentada por Savater, el dualismo ontológico, se remonta a la desconfianza hacia el creador en una visión degradante del mundo, y por otro lado, la espera del Dios bueno, el Dios trascendente  que pretende reintegrar al hombre a su origen. En términos más exactos, se dice:

Procedente del mundo superior, caída en este mundo sometido al destino, al nacimiento y a la muerte; esta centella debe ser despertada por la contraparte divina de su yo interior para ser, finalmente, reintegrada a su origen. Frente a otras concepciones de la degradación de lo divino, ésta se funda ontológicamente en un concepto particular de .degradación*, cuya periferia (con frecuencia, llamada Sophía  o Ennoia) debía entrar fatalmente en crisis y -de modo indirecto- dar origen a este mundo, del que, por otra parte, no puede desinteresarse, puesto que ha de recuperar el Pneuma que en é1 se encuentra. (Pacheco, 1983, pág. 8)

Este planteamiento, es una de las principales formulaciones del gnosticismo. Hablando ya precisamente del pensamiento Cioraniano, se puede decir pese a que su atracción por este tipo de sectas varié, su aproximación se encuentra sobre todo en algunas derivaciones como la de los Cátaros y los Bogomilos. Estos segundos, se constituyeron desde el siglo Xl,  según las fuentes históricas su nacimiento se dio a partir de una mezcla entre los Maniqueos, los Mesalianos y los Gnósticos, estos junto con los Paulicianos fueron los integrantes de la “Herejia búlgara” que acabaría luego por convertirse o distinguirse por el termino Bogomilos. No se tiene referencia a ellos sino por parte de sus adversarios o enemigos. Por lo tanto, se sabe de ello que estaban en total oposición al sacramentalismo que prevalecía, el culto a las imágenes, rechazando los elementos materiales en la cena y el bautismo. Su marcado dualismo se hacía notar al igual que el de los gnósticos al atribuir el antiguo testamento como obra del diablo y aceptar el nuevo. El nacimiento para ellos era una muestra del Dios malvado al ser este la prisión del buen espíritu dentro de la carne, y por tanto, un castigo por pecados cometidos. Por su parte, los Cátaros fueron totalmente influenciados por lo Bogomilos y desde la edad media estuvieron establecidos en los Balcanes, de ahí su gran influencia en Cioran; Esta religión dualista, con un dios de luz y verdad (el del Nuevo Testamento) y otro de tinieblas y error (el del Antiguo Testamento), predicaba una lucha entre estos dioses y otra entre el espíritu y la materia. Con esto de igual modo podríamos estar de acuerdo con Savater y aceptar que estas sectas coinciden en puntos esenciales. En visión de Cioran, se puede ver tanto la cercanía a su pensamiento cuando nos dice:

Entre los Bogomilos y los Cátaros, se condenaba el matrimonio, institución abominable que todas las sociedades protegen desde siempre, con gran desesperación de los que no ceden al vértigo común. Procrear es amar la plaga, es querer cultivarla y aumentarla. Tenían razón esos filósofos antiguos que asimilaban el Fuego al principio del universo y del deseo. Pues el deseo arde, devora, aniquila: juntamente agente y destructor de los seres, es sombrío e infernal por esencia. Este mundo no fue creado alegremente. (Cioran, 1992, pág. 10)

Que el mundo no fue creado alegremente, prueba la visión del demiurgo, el creador era considerado por los gnósticos como un Dios maligno y estúpido, en este sentido es claro que la interpretación del mensaje evangélico guiaba directamente a la herejía. “Lo mismo se puede decir cuando se condenaba el mundo y se denigraba la vida como creaciones accidentales o demoniacas, o cuando se negaba  la encarnación, la muerte y la resurrección del hijo.” (Eliade, 1978, pág. 433).

Para Cioran, en su interpretación de la secta herética, el nacimiento está condenado, “La única, la verdadera mala suerte: nacer. Se remonta a la agresividad, al principio de expansión y de rabia aposentado en los orígenes, en el impulso hacia lo peor. No es de extrañar que todo ser venido al mundo sea un maldito. (Cioran, 1973, pág. 12). El inconveniente de haber nacido conduce y condena al hombre a la maldad, y a un gusto enfermizo por ella. Empero, el tema  del mal que se desprende es de gran amplitud y merece tener un amplio desarrollo. Por lo tanto, no centraremos o concluiremos en este punto con una pregunta de gran importancia. ¿Es entonces Cioran un gnóstico? ¿El ultimo gnóstico como lo menciona Savater? Habría que verlo, puesto que, aunque  es efectiva su cercanía en tanto un tipo de teología negativa, con Cioran todo hay que mirarlo con recelo y no tomarse ninguna clasificación enserio, Cioran siempre está al lado del camino como buen escéptico. No podría pensarse un Cioran perteneciente a alguna secta o siguiendo cierto tipo de dogmas o creencias. Me atrevo a afirmar aquí que de cierto modo, Cioran solo busca partes de las mencionadas sectas, dichas partes: las de tinte más negro, puesto que no creería que por ejemplo, Cioran creyese en la reintegración o estuviese en la espera del Dios bueno para redimir los pecados cometidos. Aparte de ello, pensando en la época, existiría también recelo al considerar si existe o no como tal un movimiento gnóstico establecido. Así que, es más fácil y abierto conformarse con las ideas fundamentales en las que se apoyó y decir que generaron influencia en él, y por ahora, solo tener en cuenta la conclusión a la que Savater llegó y que justifica la idea principal de este comentario, “(…) Lo peor que nos podía pasar ya nos ha pasado: Nacer.” (Cañeque & Grau, 2007, pág. 45).

Bibliografía

Cañeque, C., & Grau, M. (2007). Cioran: el pesimista seductor. Barcelona: Sirpus.

Cioran, E. (1973). Del inconveniente de haber nacido. Madrid: Taurus.

Eliade, M. (1978). Historia de las creencias religiosas ll. París: Payot.

Pacheco, S. (1983). Los gnosticos. Madrid España: EDITORIAL CREDOS, S. A.

Platón. (1992). Dialogos lV- Filebo, Timéo, Critias . Madrid: Gredos S.A.

Savater, F. (1992). Cioran, el ultimo gnostico- Prologo al aciago demiurgo. Madrid: Circulo de lectores.

 

Entrevista a M. Liliana Herrera: la recepción de Cioran en Colombia y otros temas [Esp]

M. Liliana Herrera Alzate cursó sus estudios de Maestría  (1.989) y Doctorado en Filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana (Bogota, 2001). Profesora titular en la Universidad Tecnológica de Pereira. Entre sus libros publicados figuran: Cioran: aproximaciones (1994); Cioran, lo voluptuoso lo insoluble (2003); Cioran, ensayos críticos (Traductora y compiladora con A. Abad T., 2008). Cioran en perspectivas (en coautoría con A. Abad T., 2009);  Compilación: Encuentro Internacional  Emil Cioran 2008-2011 (en coautoría con Alfredo Abad T, 2012); En torno a Cioran,  Nuevos ensayos y perspectivas (2014; segundo volumen de las ponencias presentadas en las ediciones 2012, 2013 de dicho Encuentro). Ha publicado además diferentes ensayos sobre temas filosóficos y literarios en revistas nacionales e internacionales. Es la gestora y directora del Encuentro Internacional Emil Cioran, realizado en la Universidad Tecnológica de Pereira. 

EMCioran/Br: Estimada profesora Liliana Herrera, inicialmente me gustaría agradecerle, en nombre del Portal E.M. Cioran/Br y sus visitantes, lectores de Cioran, por la generosidad de concedernos esta entrevista. Es un honor y un privilegio acceder a la perspectiva personal y crítica de una especialista en este autor que es un interés común de todos nosotros.
En primer lugar, no se podría dejar de mencionar el Encuentro Internacional Emil Cioran que se realiza anualmente en la ciudad colombiana de Pereira, que ha alcanzado su séptima edición en 2014 y del cual usted es la gestora. Se trata efectivamente de un exitoso encuentro y uno de los pocos eventos académicos regulares en todo el mundo dedicado a discutir y divulgar la obra del pensador rumano. ¿Puede contarnos cómo surgió el Encuentro Internacional Emil Cioran?¿Cómo ha sido posible realizar y mantener un evento académico sobre un pensador tan marginal y además tan anti-académico como Cioran? ¿En su opinión, qué ha cambiado desde la primera edición? ¿Qué espera usted del futuro del Encuentro Internacional Emil Cioran?

M.L.H.A.: El Encuentro Internacional se originó en un Proyecto que el grupo de Investigación en Filosofía Contemporánea que yo dirijo presentó a la Universidad Tecnológica de Pereira. Con el profesor Alfredo Abad, desarrollamos el tema, y uno de sus resultados fue este evento. La primera edición del Encuentro se realizó en octubre del año 2007. El invitado internacional en esa ocasión fue el profesor Ger Groot de la Universidad de Rotterdam.  Las primeras ediciones del evento, inicialmente,  giraron en torno al pensamiento de Cioran y a las relaciones filosofía-literatura, línea en la que bien puede ubicarse la obra de Cioran. Los objetivos, pues, eran tres: dar a conocer a la comunidad filosófica y literaria de nuestro país los  trabajos que sobre el autor rumano francés estaban realizando los especialistas cioranianos, principalmente rumanos, franceses y españoles. Segundo, divulgar la cultura rumana que en nuestro medio es casi desconocida. Finalmente, plantear algunas  cuestiones más amplias concernientes a la discusión filosofía y literatura, tema que viene ganando terreno académico dentro de la comunidad filosófica y literaria internacional en los últimos años.
Sin embargo, y dadas ciertas  características de nuestra universidad y nuestra región, el Encuentro se empezó a perfilar como un proyecto de mayor envergadura: de ser académico, se ha ido convirtiendo en un proyecto cultural de la Universidad para la ciudad y la región y que está logrando posicionarse a nivel nacional e internacional por ser uno de los pocos que tienen como tema principal a Cioran (aparte, claro está, del Coloquio Internacional Emil Cioran que se realiza anualmente en Sibiu, Rumania).
Pero nuestro evento ha tenido desde sus inicios características específicas que lo diferencian del que  se realiza en Sibiu y que está dirigido a los especialistas. No es una réplica suya y no puede serlo. En resumen: debido al creciente interés que en nuestro evento ha mostrado el público regional y nacional, hemos ampliado los tres objetivos mencionados antes: respecto al primero, estamos promoviendo  el pensamiento de Cioran y los estudios que sobre él se están desarrollando entre un público no sólo universitario que se desenvuelve en el campo de la filosofía y de la literatura, sino entre uno mucho más amplio  que incluye estudiantes de educación media, además de otro público que lleva a cabo su actividad intelectual en privado, al margen de la universidad o entre los reducidos círculos intelectuales más o menos conocidos en nuestra ciudad. Esto explica que nuestro coloquio sea itinerante: en las siete ediciones del evento, las conferencias de nuestros invitados internacionales se han dictado no sólo en la Universidad Tecnológica de Pereira sino también en otras universidades de la región, en Salas Culturales, en un colegio público de educación media, y en pequeñas ciudades cercanas a Pereira. El público, pues es muy heterogéneo. El objetivo  acerca de  dar a conocer la cultura rumana (mitos, historia, escritores, música) se ha mantenido. Finalmente, hemos ampliado las temáticas concernientes a las relaciones filosofía-literatura-arte y sociedad que incluyen problemáticas de actualidad. De esta manera, nuestro público, filosófico, estudiantil o sencillamente lector, puede escuchar o leer en las Memorias que hemos publicado,  temas relativos a estos ámbitos.

EMCioran/Br:¿Qué puede decirnos sobre la recepción de Cioran y el alcance de su obra en Colombia? ¿Cuándo empezó a ser leído, y por quienes? ¿Se puede decir que existe allá una tradición de estudios críticos sobre el pensador rumano? En Brasil, él es en gran medida rechazado por los intelectuales y los medios académicos, los cuales se rehúsan a reconocer la seriedad y al la consistencia filosófica de su pensamiento; es además muy poco leído por el gran público, la mayoría de las veces de manera superficial y abusivamente vinculado a Nietzsche, como si el rumano no fuera sino un continuador de la filosofía nietzscheana (tesis sostenida por Susan Sontag, por ejemplo); también suele ser frecuentemente utilizado por cierta militancia ateística cientificista como argumento de autoridad para darle peso a su causa ideológica, lo que resulta ignorar la profunda dimensión mística y metafísica entrañada en el pensamiento cioraniano. ¿Suele suceder lo mismo en Colombia?

M.L.H.A.: Sí. La historia de la recepción de la obra de Cioran en Colombia ha sido más o menos la misma que la de Brasil. Cioran se empezó a conocer hacia finales de los años 70. Eran pocos los libros en español que llegaban al país en esa época. Fue leído inicialmente por un pequeño círculo de intelectuales críticos de la academia, aunque algunos vinculados a ella. Las lecturas sobre el pensador  que se llevaban a cabo estaban influenciadas por las de los poetas malditos o cierta literatura pesimista. Un poco más tarde, los comentarios que se podían encontrar sobre Cioran lo vincularon abiertamente a Nietzsche y a una posición ateísta que niega o ignora, como bien lo dice usted, la dimensión mística, religiosa pero combativa (más allá y sobre cualquier institución de esa índole) del pensamiento cioraniano. Esta imagen fue promovida incluso por profesores universitarios de tendencia nietzscheana hacia finales de los años 80. Pero, respecto a la academia en general, el autor era casi desconocido en el medio; y aquellos que tenían noticias superficiales de él lo rechazaron. De alguna manera, este rechazo subsiste pero en una medida menos intensa. A partir de la década del dos mil, Cioran ha sido más conocido dentro del ambiente intelectual universitario y extraacadémico. Desde el 2007, estamos aportando a las universidades y bibliotecas del país una bibliografía cioraniana a la que no se tenía acceso y  que consiste en publicaciones de traducciones de algunos trabajos realizados por especialistas extranjeros y otros consignados en las Memorias del Encuentro. En el programa de Filosofía de la UTP hemos introducido en varias ocasiones, en la cátedra de Filosofía Contemporánea, un seminario sobre el pensador rumano-francés. Nuestros grupos de investigación, por su parte publican sus trabajos concernientes a algunas problemáticas que la obra presenta. No obstante, Cioran sigue siendo marginal; no es para la gran masa, y esto, de alguna manera, es un alivio.

EMCioran/Br:A Cioran le gustaba definirse como un “pensador privado”. Su obra no está hecha para las masas, para uso público de las colectividades, sino que es una obra intimista y profundamente personal, dirigida a las consciencias individuales. En el documental Apocalipsa dupa Cioran (“El Apocalipsis según Cioran”) se refieren a él como ein Geheimtipp für Kenner, es decir, “una indicación secreta para conocedores”. Dicho esto, una cuestión altamente interesante sería particularmente su relación intelectual con Cioran: ¿cuándo y cómo ha conocido su obra? ¿Qué le ha atraído en él, en su pensamiento? Sus estudios académicos se han centrado en la obra cioraniana, y además su maestría y su doctorado fueron dedicados a la investigación del pensamiento de Cioran, de los cuales resultaron dos libros sobre él. ¿Qué significa Cioran para usted?

M.L.H.A.: El hecho de que sea un pensador privado del que no se podría hacer uso colectivo y que no podría ser vinculado o utilizado por ninguna clase de ideología ya que la misma naturaleza de la obra lo impide, es lo que la protege de la trivialización de las modas literarias o de sectas de adeptos. Obviamente, hay lectores que utilizan dos o tres aforismos o algunos títulos para apoyar posturas intelectuales o éticamente irresponsables. Pero no dejan de ser casos intrascendentes. Acertadamente lo afirma usted: Cioran logra tener un lugar privilegiado en las conciencias individuales, en la intimidad y sensibilidad  de una  existencia. Leí a Cioran por primera vez cuando cursaba mis estudios de pregrado en filosofía. Usted conoce bien esa experiencia: el impacto, la sorpresa, la aprobación inmediata de sus afirmaciones, y quizá el consuelo esencial que es su obra para el alma. Cioran dice (y lo corroboró en una entrevista) las cosas que todo hombre más o menos lúcido o realista (en un sentido existencial) siente pero que no se atreve a expresar porque no tiene las palabras, el talento o la valentía para hacerlo. Y esto explica -sin necesidad de ir más lejos en busca de argumentos o explicaciones- la importancia que en la vida personal adquiere una obra como la de Cioran. Realicé mi trabajo de grado principalmente sobre dos temas: el suicidio y la crítica a la filosofía. Mi trabajo de maestría tuvo otro rumbo, pero en el de doctorado volví a retomar su obra. Debo aclarar que aún en ese momento en Colombia no había acceso a los estudios que sobre él  se venían realizando en Europa Central o Europa del Este. Así que mis  trabajos fueron  en gran medida intuitivos. No me considero especialista en Cioran, y aunque me considerara, en realidad no lo soy. Más bien soy una divulgadora de su obra. Creo que tiene razón en su crítica sobre la historia y la condición humanas. Su humor negro, hereje, es un bálsamo. Jaspers dijo que algunas seres son la “excepción”; nosotros no lo somos ni podríamos intentar imitar “la excepción”. Pero sí es posible establecer (utilizando otros términos de Jaspers)  una especie de “comunicación amorosa” con aquellos que lo son, y a su lado buscar el propio camino hacia sí mismo.

EMCioran/Br: Como se sabe por una entrevista al periódico colombiano El espectador, usted es una de las personas que han tenido el privilegio de tener correspondencia con el pensador rumano. ¿Cómo empezó ese intercambio epistolar? ¿Qué paralelos se podría establecer entre el autor de los libros que leemos y el interlocutor epistolar? ¿El Cioran de las cartas es distinto del Cioran escritor?

M.L.H.A.: Tengo entendido que él sostuvo correspondencia con  una buena cantidad de personas. Efectivamente, para mí, fue un privilegio. Cuando inicié mi trabajo de pregrado se me ocurrió escribirle una carta a la casa Gallimard. Y con gran sorpresa recibí una respuesta. El intercambio epistolar fue esporádico,  pero transcurrió en un lapso de 10 años. Se sabe que uno de los autores que han unido vida y obra es Cioran. En las cartas conserva el mismo “tono” que muestra en los libros. Por supuesto, son cartas breves,  personales donde no se desarrolla ningún tema. Pero uno tiene la certeza que está frente al mismo temperamento, al mismo sentimiento de la existencia al mismo talento que exhibe en sus libros. Sin embargo, en las cartas se evidencia claramente a un ser de gran amabilidad y calidez.

EMCioran/Br: La continuidad y la discontinuidad entre la obra rumana y la obra francesa de Cioran suele ser muy discutidas. ¿Qué relación ve usted entre sus escritos de juventud en Rumania y sus escritos de madurez en Francia? ¿Es justo hablar de una ruptura entre los dos periodos, o sería razonable relativizar dicha ruptura?

M.L.H.A.: La relativización es la opción correcta. Hay continuidades y discontinuidades temáticas y estilísticas. No obstante existe un “fondo idéntico”. Me refiero con esto al espíritu que anima los dos momentos de la obra: el escepticismo a pesar de ciertas veleidades juveniles, la lucha con Dios que sólo pudo atenuar el cansancio que traen los años, un estilo escritural intenso y apasionado, depurado por la disciplina que le impuso otra lengua…en fin.  Uno de los estudios que profundiza este tema es el del rumano Ciprian Valcan y que, a mi juicio, es de obligada lectura para los estudiosos cioranianos.

EMCioran/Br: Es razonable decir que el siglo veinte no ha conocido ninguna figura intelectual más controvertida, más indefinible, más enigmática que Cioran. Además es un pensador muy reciente cuya tradición crítica no está todavía establecida, consolidada; a cada año se descubren nuevos datos y se revelan informaciones inéditas sobre él, incluso libros que él escribió pero no publicó mientras vivió (como Razne, publicado recientemente en Rumania). La cantidad de interpretaciones distintas de Cioran es proporcional a la cantidad de sus intérpretes. Como Nietzsche en el siglo diecinueve, Cioran es un autor extemporáneo en el siglo veinte. ¿Qué piensa usted sobre el futuro de la crítica cioraniana en el mundo? ¿Le parece que Cioran va a ser más bien acogido por las generaciones futuras, académicas y extra-académicas?

M.L.H.A.: Cioran fue un visionario; una especie de H. G. Wells (aunque sé muy bien que puede parecer absurda la comparación…). Los cioranianos seguirán escribiendo; la obra de Cioran, por ser auténtica, sincera, podrá perdurar;  y el mundo seguirá su destino implacable.

EMCioran/Br:Para concluir: ¿hay un libro de Cioran que sea especialmente significativo para usted, o más de uno? Lo mismo con los aforismos cioranianos…

M.L.H.A.: Uno de los libros que permite acercarse a su pensamiento en contexto es el de “Entretiens”, y es una buena iniciación para todo aquél que quiera empezar  a estudiarlo con seriedad. Como uno de los temas que más me ha inquietado de Cioran es el de su atormentada religiosidad, me interesan mucho los libros de la época rumana. Además, el aliento poético que tienen los hacen más apasionados, más dramáticos (por ejemplo, los textos que se pueden llamar oraciones blasfemas). Pero es difícil hablar de uno o dos libros o aforismos preferidos. En este caso, no se puede elegir, salvo por las problemáticas que sean de interés del estudioso.

EMCioran/Br: Profesora M. Liliana, le agradezco una vez más, en nombre de los lectores de Cioran, por la generosidad de darnos esta entrevista.

© Portal EMCioran/Br; M. Liliana Herrera A.
São Paulo – Pereira, 24/11/2014

Entrevista: M. Liliana Herrera e a recepção colombiana de Cioran, entre outros temas

M. Liliana Herrera A. ensina Filosofia na Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), na cidade colombiana homônima situada na região do Eje cafetero (“Eixo cafeeiro”), no norte do país. Tem mestrado (1989) e doutorado (2001) em Filosofia pela Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. É a gestora e diretora do Encuentro Internacional Emil Cioran, realizado na UTP. É autora, entre outros, de Cioran: aproximaciones (1994); Cioran: lo voluptuoso, lo insoluble (2003); Cioran, lo voluptuoso lo insoluble(2003); Cioran, ensayos críticos (tradutora e organizadora junto a A. Abad T., 2008); Cioran en perspectivas (em coautoria con A. Abad T., 2009); Compilación: Encuentro Internacional Emil Cioran 2008-2011 (em coautoria com Alfredo Abad T., 2012); En torno a Cioran, nuevos ensayos y perspectivas (2014; segundo volume das conferências apresentadas nas edições 2012 e 2013 do Encuentro). Publicou também diferentes ensaios sobre temas filosóficos e literários em revistas nacionais e internacionais. 

EMCioran/Br: Estimada profesora Liliana Herrera, antes de tudo o Portal E.M. Cioran gostaria de agradecer, em nome de seus visitantes, leitores de Cioran, a generosidade em conceder-nos esta entrevista. É uma honra e um privilégio ter acesso à perspectiva pessoal e crítica de uma especialista neste autor que é um interesse comum de todos nós.
Primeiramente, não se poderia deixar de mencionar o Encuentro Internacional Emil Cioran realizado anualmente em Pereira, na Colômbia, sob coordenação sua, e que chegou este ano à sua sétima edição. Trata-se de um feliz, e exitoso, encontro e um dos poucos eventos acadêmicos regulares no mundo dedicado a discutir e divulgar a obra do pensador romeno. Qual é a exata natureza do Encuentro Internacional Emil Cioran? Como foi possível realizar e manter um evento acadêmico sobre um pensador tão marginal e também tão antiacadêmico como Cioran? Em sua opinião, o que mudou desde a primeira edição? Que espera do futuro do Encuentro?

M.L.H.A.: O Encuentro Internacional se originou de um projeto que o Grupo de Investigação em Filosofia Contemporânea por mim dirigido apresentou à Universidad Tecnológica de Pereira (UTP). Com o professor Alfredo Abad, desenvolvemos o tema, e um dos resultados foi este evento. A primeira edição do Encuentro se realizou em outubro de 2007. O convidado internacional foi o professor Ger Groot, da Universidade de Rotterdam. As primeiras edições do evento giraram em torno do pensamento de Cioran e das relações entre filosofia e literatura, linha em que se localiza muito bem a obra de Cioran. Os objetivos, pois, eram três: dar a conhecer à comunidade filosófica e literária de nosso país os trabalhos sobre o autor romeno-francês que estavam sendo realizados pelos especialistas cioranianos, principalmente romenos, franceses e espanhóis. Segundo, divulgar a cultura romena que em nosso meio é quase desconhecida. Finalmente, levantar algumas questões mais amplas pertinentes à discussão entre filosofia e literatura, tema que vem ganhando terreno acadêmico dentro da comunidade filosófica e literária internacional nos últimos anos.
Porém, dadas certas características de nossa universidade e de nossa região, o Encuentro começou a se perfilar como um projeto de maior envergadura: de acadêmico foi se convertendo em um projeto cultural da universidade para a cidade e a região, e que tem conseguido posicionar-se a nível nacional e internacional por ser um dos poucos que têm Cioran como tema principal (à parte, claro, do Colóquio Internacional Emil Cioran que se realiza anualmente em Sibiu, na Romênia).
Mas o nosso evento teve desde o início características específicas que o diferenciam daquele realizado em Sibiu e que é voltado para os especialistas. Não é uma réplica dele e nem poderia ser. Resumundo: devido ao crescente interesse que o publico regional tem demonstrado pelo nosso evento, ampliamos os três objetivos mencionados antes: com relação ao primeiro, estamos promovendo o pensamento de Cioran e os estudos que são desenvolvidos sobre ele em meio a um público não apenas universitário que se desenvolve no campo da filosofia e da literatura, mas também em meio a um público muito mais amplo que inclui estudantes do ensino médio, além de outro público que exercita sua atividade intelectual privadamente, à margem da universidade ou nos reduzidos círculos intelectuais mais ou menos conhecidos de nossa cidade. Isso explica que o nosso colóqui seja itinerante: nas sete edições do evento, as conferências de nossos convidados internacionais foram realizadas não apenas na UTP como também em outras universidades da região, em Salas Culturais, em um colégio público de ensino médio e em pequenas cidades próximas a Pereira. O público é muito heterogêneo. O objetivo de dar a conhecer a cultura romena (mitos, história, escritores, música) tem se mantido. Por fim, ampliamos as temáticas concernentes às relações entre filosofia, literatura, arte e sociedade, para incluir problemáticas da atualidade. Desta maneira, nosso público, filosófico, estudantil ou simplesmente leitor, pode escutar ou ler, nas Memórias [volumes de textos apresentados nos encontros] que temos publicado, temas relativos a esses âmbitos.

EMCioran/Br: Que pode nos dizer sobre a recepção de Cioran e o alcance de sua obra na Colômbia? Quando começou a ser lido, e por quem? Como se poderia contextualizar a presença de Cioran na Colômbia? Pode-se dizer que existe aí uma tradição de leitura e investigação crítica sobre o pensador romeno? No Brasil, ele é muitas vezes desprezado, quando não rechaçado, pelos intelectuais nos meios acadêmicos e mesmo fora dele, que não conseguem ou não querer admitir a seriedade e a consistência filosófica de sua obra. Ademais, é muito pouco lido pelo grande público (está longe de ser um best-seller!), na maioria das vezes de maneira superficial e abusivamente vinculado a Nietzsche, como se Cioran pudesse ser reduzido a um mero epígono de Nietzsche (tese que sustenta Susan Sontag, por exemplo). Também costuma ser utilizado por certa militância ideológica em defesa de um ateísmo de boa consciência como argumento de autoridade para dar peso à respectiva causa, o que parece ignorar a profunda dimensão mística e metafísica implicada no seu pensamento. O que pensa desse tipo de leitura? O mesmo é o caso na Colômbia?

M.L.H.A.: Sim, a história da recepção da obra de Cioran na Colômbia foi mais ou menos a mesma que no Brasil. Cioran começou a ser conhecido ao final dos anos 70. Eram poucos os livros em espanhol que chegavam aqui naquela época. Foi lido inicialmente por um pequeno círculo de intelectuais críticos da academia, ainda que alguns vinculados a ela. As leituras feitdas sobre este pensador estavam influenciadas pela leitura dos poetas malditos, ou certa literatura pessimista. Pouco mais tarde, os comentários que se encontravam sobre Cioran o vinculavam abertamente a Nietzsche e a uma posição ateísta que nega ou ignora, como você bem diz, a dimensão mística, religiosa mas combativa (para além e acima de qualquer instituição) do pensamento cioraniano. Esta imagem foi promovida inclusive por professores universitários de tendência nietzscheana ao final dos anos 1980.
Mas, no que concerne à academia em geral, Cioran era um autor quase desconhecido; e aqueles que tinham informações superficiais sobre ele o rechaçavam. De alguma maneira, esse rechaço subsiste, mas com menor intensidade. A partir dos anos 2000, Cioran passou a ser mais conhecido dentro do ambiente intelectual universitário e extra-acadêmico. Desde 2007, temos aportando às universidades e bibliotecas do país uma bibliografia cioraniana à qual não se tinha acesso, e que consiste na publicação das traduções de alguns trabalhos realizados por especialistas estrangeiros e outros consignados nas Memórias do Encuentro. Nós introduzimos no programa de Filosofia da UTP, em diversas ocasiões, um seminário sobre o pensador romeno-francês. Nossos grupos de investigação, por sua vez, publicam seus trabalhos referentes a algumas problemáticas que a obra de Cioran apresenta. Não obstante, Cioran segue sendo marginal; não é para a grande massa, e isso, de alguma maneira, é um alívio.

EMCioran/Br: Cioran gostava de se definir como um “pensador privado”. Sua obra não é para as massas, para uso público das coletividades, mas uma obra intimista e profundamente pessoal, dirigida às consciências individuais na solidão de sua interioridade. No documentário Apocalipsa dupa Cioran (“O Apocalipse segundo Cioran”) se referem a ele como ein Geheimtipp für Kenner, ou seja, “uma dica secreta para conhecedores”. Dito isso, uma questão de muito interesse seria, particularmente, sua relação intelectual com o Cioran. Quando e como conheceu sua obra? Que lhe atraiu nele, em seu pensamento? Seus estudos acadêmicos têm se centrado na obra cioraniana, e ademais seu doutorado também foi dedicado à investigação do pensamento de Cioran. Que significa Cioran para você?

M.L.H.A.: O fato de que seja um pensador privado do qual não se poderia fazer um uso coletivo, e que não poderia ser vinculado ou utilizado por nenhum tipo de ideologia, já que a própria natureza de sua obra impede isso, é o que a protege da trivialização das modas literárias, ou de seitas de adeptos. Obviamente, há leitores que utilizam dois ou três aforismos ou alguns títulos para apoiar posturas intelectuais ou eticamente irresponsáveis. Mas são casos irrelevantes. Você afirma acertadamente: Cioran consegue ter um lugar privilegiado nas consciências individuais, na intimidade e sensibilidade de uma existência. Li Cioran pela primeira vez quando cursava meus estudos de graduação em Filosofia. Você conhece bem essa experiência: o impacto, a surpresa, a aprovação imediata de suas afirmações, e talvez o consolo essencial que sua obra representa para a alma. Cioran diz (o que corroborou numa entrevista) as coisas que todo homem mais ou menos lúcido ou realista (em um sentido existencial) sente, mas que não se atreve a expressar porque não tem as palavras, o talento ou a valentia para fazê-lo. E isso explica – sem precisar ir mais longe em busca de argumentos ou de explicações – a importância que adquire na vida pessoal uma obra como a de Cioran. Fiz meu trabalho de graduação principalmente sobre dois temas: o suicídio e a crítica à filosofia. Meu trabalho de mestrado tomou outro rumo, mas então no doutorado retomei sua obra. Devo esclarecer que na Colômbia, naquela época, não se tinha acesso aos estudos que vinham sendo realizados sobre ele na Europa Central ou no Leste Europeu. Por isso meus trabalhos foram em grande medida intuitivos. Não me considero especialista em Cioran e, mesmo que me considerasse, na verdade não sou. Sou antes uma divulgadora de sua obra. Creio que ele tem razão em sua crítica da história e condição humanas. Seu humor negro, herético, é um bálsamo. Jaspers disse que alguns seres são “exceções”; nós não o somos e nem poderíamos tentar imitar a “exceção”. Mas é possível, sim, estabelecer uma espécie de (para utilizar outro termo de Jaspers) “comunicação amorosa” com aqueles que o são, e junto a ele buscar o próprio caminho em direção a si mesmo.

EMCioran/Br: Como se sabe por meio de uma entrevista a um jornal colombiano, você é uma das pessoas que tiveram a oportunidade de corresponder-se com Cioran. Como começou esse intercâmbio epistolar? Que paralelos se poderia estabelecer entre o autor dos livros e o interlocutor epistolar? O Cioran das cartas é distinto do Cioran escritor?

M.L.H.A.: Pelo que entendo ele manteve correspondência com uma boa quantidade de pessoas. Com efeito, para mim foi um privilégio. Quando iniciei meu trabalho de graduação tive a ideia de escrever uma carta à editora Gallimard. E com grande surpresa recebi uma resposta. O intercambio epistolar foi esporádico, mas transcorreu por um período de dez anos. Sabe-se que Cioran é um dos autores que uniram vida e obra. Ele conserva nas cartas o mesmo “tom” que mostra nos livros. É claro, são cartas breves, pessoais, em que não se desenvolve nenhum tema. Mas é possível ter a certeza de que se está diante do mesmo temperamento, do mesmo sentimento da existência, do mesmo talento que exibe em seus livros. Porém, nas cartas evidencia-se claramente um ser de grande amabilidade e calidez.

EMCioran/Br: A continuidade e a descontinuidade entre a obra romena e a obra francesa de Cioran costumam ser muito discutidas. Que relação você vê entre os escritos de juventude, em romeno, e os escritos de maturidade, em francês? É justo falar de uma ruptura entre os dois períodos, ou seria razoável relativizar essa ruptura?

M.L.H.A.: A relativização é a opção correta. Há continuidades e descontinuidades, de natureza temática e estilística. Não obstante, há um “fundo idêntico”. Refiro-me ao espírito que anima os dois momentos da obra: o ceticismo apesar de certas veleidades juvenis, a luta com Deus que só o cansaço dos anos pôde atenuar, um estilo escritural intenso e apaixonado, depurado pela disciplina imposta por outra língua… enfim. Um dos estudos que aprofunda este tema é o do romeno Ciprian Vǎlcan[1] e que, para mim, é leitura obrigatória para os estudiosos de Cioran.

EMCioran/Br: É razoável dizer que o século XX não conheceu figura intelectual mais enigmática, mais indefinível, mais inclassificável do que Cioran. Ademais, é um pensador relativamente recente cuja jovem tradição crítica ainda está muito pouco estabelecida, consolidada. A cada ano se descobrem novas informações ou se revela alguma obra que ficou engavetada durante décadas sem conhecer a luz da publicação (como Razne, que Cioran escreveu ainda em romeno quando já habitava em Paris, e que foi publicado recentemente na Romênia). A quantidade de interpretações distintas de Cioran é proporcional à quantidade de seus intérpretes. Como Nietzsche no século XIX, Cioran parece ser um autor extemporâneo em seu próprio século. Que pensa você sobre o destino da recepção de Cioran, na Colômbia e no mundo?

M.L.H.A.: Cioran foi um visionário, uma espécie de H. G. Wells (sei bem que a comparação pode parecer absurda…). Os cioranianos seguirão escrevendo; por ser autêntica, sincera, a obra de Cioran poderá perdurar; e o mundo seguirá seu destino implacável.

EMCioran/Br: Para concluir: há um libro de Cioran que lhe seja especialmente significativo, ou mais de um? O mesmo sobre os aforismos cioranianos?

M.L.H.A.: Um dos livros que permite aproximar-se de maneira contextualizada ao seu pensamento é o volume das Entretiens, uma boa iniciação para todo aquele que queira começar a estudá-lo com seriedade. Como um dos temas que mais têm me inquietado é o de sua atormentada religiosidade, me interessam muito os livros da época romena. Ademais, o alento poético que oferecem os livros mais apaixonados, mais dramáticos (por exemplo, os textos que se poderia chamar de “orações blasfemas”). Mas é difícil falar de um ou dois livros ou aforismos preferidos. Neste caso, não se pode escolher, a não ser pelas problemáticas que sejam de interesse do estudioso.

EMCioran/Br: Profª M. Liliana, agradeço uma vez mais, em nome dos leitores de Cioran (e seus também), pela generosidade em conceder-nos esta entrevista.

© Portal EMCioran/Br; M. Liliana Herrera A.
São Paulo – Pereira, 24/11/2014

[1] Ciprian VĂLCAN. La concurrence des influences françaises et allemandes dans l’oeuvre de Cioran. Bucareste : Institut Cultural Roman, 2008.

Artículo: “Una alusiva cioraniana” (M. Liliana Herrera A.) [Esp]

Héctor Escobar Gutiérrez
Héctor Escobar Gutiérrez
E. M. Cioran
E. M. Cioran

Introducción al artículo de M. Liliana Herrera

Se puede constatar muchos paralelos entre el filósofo rumano-francés Emil Cioran (1911-1995) y el poeta colombiano Héctor Escobar Gutiérrez (1941-2014), y también significativas diferencias. Afinidades: el espíritu iconoclasta y transgresor, el gusto de la herejía, la pasión de los abismos y de las cimas, la lucidez luciferina (¡un pleonasmo!), la ironía y el sentido de humor corrosivo, la la pulsión mística, la conciencia atormentada por el mal, el vigor de un verbo pulsante llevado al extremo, a las fronteras entre la vida y la muerte, entre el ser y el no-ser, entre la claridad y las tinieblas. Divergencias: mientras Cioran se ejercitó en la duda escéptica, y en el arte de la “frivolidad” (principio estético-ético basado en una superficialidad diletante), negando toda creencia definida y definitiva, y evitando a toda costa profundizarse, especializarse sea en lo que sea, Héctor fue conocido, por aquellos que le frecuentaron (y frecuentan), por una profesión de fe satanista incrementada por variadas doctrinas esotéricas y ocultistas, que el poeta tomaba muy en serio y estudiaba/practicaba con minuciosidad. Sin embargo, aparte las adhesiones y elecciones personales, no se podría dejar de apreciar la poesía estruendosa y sublime de ese poeta maldito, su creación poética que va más allá de toda doctrina determinada y alcanza una universalidad accesible a todos los espíritus sensibles al arte profundamente vivo de la palabra.

Cioran no pudo conocer ese poeta terrible y delicioso cuya obra es turbadora y encantadora a la vez. Uno puede imaginar qué impresión habría tenido el autor rumano del llamado “Papa Negro”. Héctor, de su parte, conoció la obra de Cioran en los años 80 gracias a la autora del ensayo que sigue: la filósofa M. Liliana Herrera A., catedrática del departamento de Filosofía de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), en Colombia, y gestora del Encuentro Internacional Emil Cioran, coloquio que se realiza anualmente en la misma ciudad, y que, en octubre de este año (2014), ha alcanzado su séptima edición. Coincidencias del destino, o del acaso: Héctor, lector asiduo de Cioran, estuvo presente en la primera edición del coloquio, del cual participó con un homenaje poética al pensador rumano; fallecería siete años después, en un sábado (18/10/2014) que coincidiría con uno de los días en los que se ha realizado el coloquio. Ha sido cremado el día siguiente, en un tradicional cementerio de Pereira, con derecho a un cortejo satánico promovido por sus amigos y apreciadores. Todo eso ha dado que hablar en la prensa colombiana. Héctor ha dejado una viuda (Soley Salazar) pero ningún hijo, como Cioran (quien vivió toda su vida en Francia en la compañía de Simone Boué). Entre sus libros se cuentan Antología inicial (1983); Testimonios malditos (1985); Cosmogonías (1985); Estetas y heresiarcas (1987); El libro de los cuatro elementos (1991), El punto y la esfera (2004), entre outros.

Tengo un pacto con el Diablo” – Héctor Escobar Gutiérrez

¿Qué auxilio puede ofrecer la religión al creyente
decepcionado por Dios y por el Diablo?” – Cioran

No tengo necesidad de arrepentirme puesto que lo que yo he hecho siempre lo he hecho a conciencia y el arrepentimiento surge cuando existe una contradicción entre la forma de ser y la manera de pensar”, declaró Héctor en una entrevista al periódico pereirano La Tarde. Resulta improbable que Cioran profiriera semejante frase, él quien afirmaba la contradicción como un rasgo indisociable de su ser. Para Cioran, conciencia es sinónimo de fatalidad, una enfermedad transcendental en el medio de la letargia inmanente de la naturaleza inconsciente. “La inconsciencia es el secreto, el «principio de la vida»… Es el único recurso contra el yo, contra el mal de estar individualizado, contra el efecto debilitante de la conciencia, estado tan temible, tan duro de enfrentar que sólo debería estar reservado a los atletas.” (El inconveniente de haber nacido) Cioran es un espíritu desgarrado por tendencias contradictorias, por la fatalidad de un desacuerdo interior nunca remediado, por la inaptitud a alcanzar una síntesis de los elementos dispersos que constituyen su existencia. “¿Por qué no podría yo compararme a los mayores santos? ¿Acaso he derrochado menos locura para salvaguardar mis contradicciones que la derrochada por ellos para superar las suyas?” (Silogismos de la amargura) Él afirmo en una entrevista: “La contradicción forma parte de mi naturaleza y, en el fondo, la de todo el mundo.” (Entretiens) Sujeto a una consciencia perpetuamente corroída por la duda pero, al mismo tiempo, dotado de una pasión orgánica por el absoluto, Cioran no alcanzó a encontrar en Satán el sentido que Héctor, de su parte, ha encontrado. Pese a sus diferencias, sobresalen las afinidades electivas esenciales: la elección por una vida al margen, por una libertad radical e intransigente que bordea el vacío y apunta al estatuto del monstruo, del réprobo excluido de la Humanidad, el rechazo de la celebridad (esa humillación entrañada en el reconocimiento público y en el fracaso que consiste en “ser comprendido”); por fin, una vida dedicada al arte de la palabra viva y vivida, es decir, a una práctica de la escritura que es indisociable de una práctica de vida: una creación literaria (poética para uno, aforística-ensayística para el otro) que es, al final de cuentas, su razón común de ser (y de no ser). No hay nadie mejor para presentar el hereje Héctor Escobar Gutiérrez, y sus paralelos con Cioran, que la especialista cioraniana M. Liliana Herrera A., quien tuvo el privilegio de conocer personalmente el artista. Una muy buena lectura!

Rodrigo Inácio Ribeiro Sá Menezes (05/11/2014)

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UNA ALUSIVA CIORANIANA[1]

Por M. L. Herrera A.
Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia)

Cioran: … La libertad (…), no tener obligaciones ni responsabilidades, hacer sólo lo que quiero, no tener horarios, no escribir más que sobre las cosas que me interesan. Y no tener más objetivos que ésos.
Liiceanu: ¿Y ése es el único éxito del que se enorgullece? ¿Haber hecho sólo lo que ha querido?
Cioran: ¡Éso no está nada mal!

Entrevista con Cioran

Héctor Escobar Gutiérrez
Héctor Escobar Gutiérrez
E. M. Cioran
E. M. Cioran

El libro de sonetos intitulado Breviario de sonetos en torno a Cioran[2] constituye uno de los últimos trabajos de Héctor Escobar Gutiérrez y hasta el momento conocido sólo  por algunos amigos. La ocasión para su creación fue el Primer Encuentro Internacional Emil Cioran, proyecto cultural para la ciudad del cual he sido gestora. Con el apoyo de la Universidad Tecnológica de Pereira y de la sede cultural del Banco de la República, se inauguró este Encuentro cuyo  motivo central fue el lanzamiento del libro Cioran: ensayos críticos[3]. Uno de los invitados fue el poeta, quien ha sido un entusiasta lector de Cioran desde los años 80 cuando, en una de las  tertulias literarias que se ofrecían en su casa, le di a conocer Breviario de Podredumbre. Desde ese memorable día, Cioran no faltó en su lista de libros de cabecera, entre los que, por supuesto, tenían una relevancia de primer orden los poetas malditos, los tratados de Demonología y aquellos  que le permitieron profundizar  en la interpretación del Tarot. Así, pues, para la inauguración de nuestro evento, y en un arrebato lírico, Héctor Escobar escribió en tres días este homenaje al filósofo.  Cioran –creo-, fue un bálsamo escéptico frente al aspecto cabalístico, concupiscente y tenebroso del mundo del Maléfico Poeta.

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Actualmente, son pocas las obras de arte que se encuentran tan estrechamente ligadas a las vidas de sus creadores como las de Cioran y Héctor Escobar Gutiérrez… Pero ellos no son de la misma estirpe. Hay gustos  personales que nos acercan a un autor y en nuestra formación y educación intelectual y existencial se pueden encontrar paralelos y coincidencias respecto a la valoración sentimental y teórica de nuestra condición humana.

Cioran es un rumano; con más precisión, es un autor rumano-francés, uno de los pocos herederos legítimos de la tradición moralista francesa en lo que ha género y actitud pesimista se refiere. Héctor Escobar Gutiérrez es, en esencia, un poeta, y un poeta de la herejía, quien con lucidez y fino humor (rasgos en los que coincide con Cioran) ha llevado al paroxismo su lírica y conversación, las dos igual de profanadoras y deslumbrantes.

¿En qué aspectos pueden coincidir dos espíritus de tan diferentes culturas y talantes morales, como lo son el pensador pesimista y perezoso rumano-francés y el alucinado poeta pereirano?

Las primeras líneas de Breviario de Podredumbre sedujeron al poeta de manera inmediata. Incorporó a Cioran en su vida como una lectura permanente por lo estimulante que sus aforismos resultan y por el gozo intelectual que nos produce la lectura de  un buen libro, trátese de ciencia, filosofía, poesía, ensayo o novela. En el caso de la lectura del moralista que lleva a cabo el poeta, el gozo es más que estético porque, como lo afirmó algún Cardenal, es imposible no darle la razón a Cioran en su negro juicio sobre la condición humana. He aquí un ejemplo del regocijo que el espíritu produce al espíritu:

A los amigos de Cioran

Este es el canto, amigos, el verseo,
el pertinaz clangor de mis poemas;
de mis rimas que son como anatemas
o como un astro negro en su apogeo.

Lejos de mí las mieles del enteo,
ahora del ser me hieren sus dilemas;
las voces iracundas, las blasfemas
las que en el alma hurgan sin rodeo.

Aquellas que Cioran tanto exaltaba,
y a las cuales su espíritu les daba
esa hondura en francés intraducible.

Este ingenio, este estilo aquilatado,
y que a decir verdad nos ha enviciado
a vosotros y a mí por lo inasible.

Cuando nos enamoramos de un autor ello se debe, entre otras cosas,  a las resonancias espirituales que experimentamos. Entonces, contemporanizamos en algún sentido con ése que nos habla desde el pasado o en el presente, y creemos entender y compartir su sentimiento acerca de nuestra rara existencia. El sentimiento del mal de vivir es el motivo de estos poemas cioranianos. No me refiero a las configuraciones que el Mal adquiere en la obra -y vida- del poeta Escobar[4]. Hablo exclusivamente de la perplejidad que se experimenta frente al absurdo de ser hombres, de estar arrojados en un mundo de sufrimiento, dolor y alegrías fallidas, perplejidad que en Cioran podemos denominar como su  antropología trágica, y en el poeta como su lírica metafísica. El dolor de vivir, lo que más somos nosotros mismos, diría Cioran, es cantado en encendida pero rigurosa pasión en  estos versos del poeta dedicados al pensador.

Recordaciones

A través de estos raptos cioranianos,
pienso la vida de hoy, en la pasada,
en mi anterior vivencia aborrascada…
en el hoy y el mañana, días insanos.

Y me hurgo por dentro con la manos
-verdugo de  mí mismo, de mi nada-
hasta ver a la sombra agazapada
mirarme con rencor, ojos tiranos.

Y presiento un pavor, el de la muerte,
consumir el rescoldo de mi suerte,
lo que queda de mi alma, ruin ceniza.

Vestigios esparcidos en el aire,
mientras hace la sombra su desaire
con ese mohín, que estigmatiza

Otro paralelo que es evidente para quien conozca las obras de Cioran y de Escobar, es el estilo, aunque se trate de dos géneros diferentes: soneto y  aforismo. Este paralelo es legítimo  en el sentido de la elección que hicieron del género y la intencionalidad que acompañó dicha elección. Cioran no cohonestó con su época. Su estatus fue el de exiliado. Eligió un tipo escritural específico poco practicado, y una lengua –el francés del siglo XVIII- los cuales apropió y transformó de tal manera que dio lugar a una cierta renovación estilística. Por su parte, el poeta, renunciando a la tentación del verso libre (acechado siempre por el peligro de su aparente facilidad), eligió el soneto para cuya exigente construcción utilizó voces en desuso o arcaicas que hacen de su poesía una creación  paradójicamente contemporánea.

In Memoriam

Es sin duda Cioran el heresiarca
de este mundo convulso, postmoderno;
de este mundo que es símil del infierno
y en el cual reina impávida la parca.

El caos y la crisis su obra abarca
porque el desastre ha sido y es eterno;
por eso él -ni adalid, ni subalterno-
es del pensar anárquico el patriarca.

El sin par, el sarcástico, el rotundo,
el que observa la vida en lo profundo,
con el ojo de un místico extraviado.

Brindo a él estos versos en memoria,
para exaltar la ascesis perentoria
de ese su estilo crítico y crispado.

Pero hay un hecho particularmente notable. Cioran y este poeta nuestro, construyeron obra y vida al ritmo de sus respectivas búsquedas de la libertad. Y han pagado su costo. En estos personajes, la libertad no se limita ni a la denuncia impía desde la pluma, de la condición humana, ni a la transgresión teórica de la moral que le tocó en suerte al poeta. La libertad es un verdadero ejercicio; en él se rompen los lazos institucionales de un oficio, de una determinada forma de pensar, de actuar y de vivir. Ser libre-pensador es una tarea que el mismo établissement académico y político promueve en aquellos que cómodamente hacen parte de él. Pero, ser un auténtico libre-pensador es una tarea marginal y del todo heroica… En una de las cartas que recibí de Cioran, él afirmaba: he tenido la suerte de no ejercer ningún oficio. Esta suerte, su alto costo personal, la dignidad  y orgullo que conlleva, también la ha tenido Héctor Escobar Gutiérrez.

Lo definitivo

Calle la voz la última palabra,
que no escuche el oído la primera;
porque son la inicial y la postrera,
el sinuoso y confuso abracadabra.

Olvide el alma entonces lo que sabe,
lo que cree saber, o lo que niega.
¿O es que no ha visto su mirada ciega,
que en el vacío del ser hasta Dios cabe?

Húndase el hombre en pozos de negrura
-en tumba o catacumba o sepultura-
pues muriendo ha vivido entre los muertos.

Caiga al fin el telón de sombra espesa,
que otra vida no habrá: nadie regresa
a trajinar de nuevo estos desiertos.

Todos los derechos reservados a M. Liliana Herrera A. y Héctor Escobar Gutiérrez 

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[1] Texto publicado en Herrera A. M. L. En torno a Cioran. Nuevos Ensayos y Perspectivas. Ponencias presentadas en el Encuentro Internacional Emil Cioran, versiones 2013-2013. Pereira, UTP, 2014.

[2] Este Breviario está constituido por tres partes y cada una se compone de 11 sonetos : paradoja, causticidad y reacción, además de un epílogo que consta de dos sonetos más. Tres de ellos fueron publicados en Herrera A. M. L., y Abad T. Alfredo, Compilación, Encuentro Internacional Emil Cioran, 2008-2011,Pereira UTP.

[3] Herrera, M. L.,  Abad T. Alfredo. Cioran: ensayos críticos. Pereira, U. T. P. 2008.

[4] Remitimos al lector que quiera ampliar sobre la Poética y el Mal en Héctor Escobar Gutiérrez,  al estudio de O. K. Vanegas Vásquez La estética de la herejía,  Pereira, U. T. P., 2007.